El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, participó de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho y remarcó la importancia de que los gobernadores trabajen de manera conjunta ante la retracción de la Nación del interior del país.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, participó de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho y remarcó la importancia de que los gobernadores trabajen de manera conjunta ante la retracción de la Nación del interior del país.
Consultado sobre el significado de la fiesta, Weretilneck la definió como una tradición que trasciende a los gobiernos de turno.
"Este tipo de fiestas pasan gobiernos presidenciales, gobiernos locales, gobernadores y todo lo demás, porque pertenece a la gente, pertenece al pueblo. A nadie se le imaginaría Catamarca sin el Poncho", señaló y agregó que eso habla de la identidad fuerte de la provincia.
El mandatario confirmó que permanecería en Catamarca hasta el día siguiente para recorrer la fiesta.
"En estas épocas tan difíciles, donde la Nación se ha retraído muchísimo del interior del país, el hecho de trabajar los gobernadores juntos es un mandato que tenemos", sostuvo el mandatario rionegrino, quien remarcó que esa articulación se da a través de espacios como el Norte Grande, la Patagonia, el centro del país o el Consejo Federal de Inversiones. Mencionó las rutas nacionales y la defensa de las universidades como ejemplos de temas que unen hoy a los gobernadores.
Sobre la relación con el Gobierno nacional, Weretilneck explicó que el vínculo se sostiene principalmente a través de los ministros.
"Tenemos un buen diálogo con el jefe de Gabinete, con el ministro Santilli, también con distintas áreas del Gobierno", afirmó, aunque reconoció que "siempre falta una mayor cantidad de respuestas".
Consultado sobre el debate en el Congreso por la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, el gobernador respaldó las iniciativas que devuelvan potestades a las provincias.
"Yo creo que todas aquellas posturas que vuelvan la potestad a las provincias, nosotros las apoyamos", sostuvo y comparó la discusión con el antecedente de la ley de glaciares, en la que las provincias reclamaron definir sus propios parámetros ambientales.
Weretilneck consideró que el debate actual también apunta a que las provincias recuperen la potestad para reglamentar el uso de la tierra pública y privada en sus territorios. "Yo creo que todo avance que tenga el federalismo, bienvenido sea", concluyó.