El asesor legal de la Municipalidad de Fiambalá, Carlos Correa, aseguró que el título que podría tener la familia de Lee Cheong no es suficiente para acreditar dominio sobre las tierras. En este sentido consideró que la posesión histórica es de la Municipalidad y además recordó que el curso de agua le pertenece al Estado, en el marco de la ley de Aguas.
El municipio de Fiambalá defiende la posesión histórica de Las Termas
"La situación viene de larga data, hay una familia que está radicada en la provincia de Buenos Aires y que asegura que tendría título de propiedad sobre suelos adyacentes y sobre el complejo termal. La segunda cuestión es que el recurso natural, el afluente, es de dominio público, no hay dominio privado. Entonces, aquí si hubiese algún margen de discusión sería todo lo que es adyacente al complejo y que tenga título de propiedad", dijo en declaraciones al programa Cae el Telón de Radio Ancasti.
Y en esa misma línea añadió: "Parecería ilógico pero un título de propiedad no perfecciona el dominio. Un título de propiedad le da publicidad sobre una situación registral que se termina de completar con la posesión, posesión que ningún particular, ni siquiera la familia que tendría los títulos la tiene", explicó.
"Dentro de lo que es el derecho real de dominio se necesitan dos cuestiones: el título y la posesión. Y en este caso es indudable que la posesión la tiene el municipio desde hace tiempo. Todos los que conocemos Fiambalá nos consta que el complejo termal y sus adyacentes pertenecen al municipio y no hay ejercicio visible en manos de particulares", afirmó.
Como informó El Ancasti, los abogados Héctor Rivera y Alejandro Bosio, representantes legales de la familia de Lee Ren Cheong, presentaron una demanda civil en el juzgado de Tinogasta en contra de la Municipalidad de Fiambalá. En ese marco, los letrados formalizaron demanda de reivindicación, medida cautelar y daños y perjuicios. Antes, ya se había presentado una denuncia penal contra el municipio.
La familia Cheong asegura ser propietaria de más de 30 mil hectáreas en las que se encuentran las Termas de Fiambalá. El año pasado el municipio inició una acción por prescripción administrativa para lograr resolver el conflicto con los títulos.
"Desconozco la extensión del título de propiedad que asegura que pueden tener, sobre todo porque en nuestro interior se trata de dominios imperfectos. Estamos frente a campos comuneros y habrá que esperar las presentaciones formales", sostuvo Correa. Según comentó, el municipio no fue notificado de ninguna de las acciones iniciadas por la familia Cheong y no descartó que hubieran sido desestimadas por la Justicia.
Consultado por el alcance de la demanda, y de acuerdo con lo que fue publicado por este medio, el letrado manifestó: "No puedo imaginarme cuál sería el daño y el perjuicio por un inmueble del que jamás tuvieron la posesión. El dominio le pertenece al dominio público a partir de una ley provincial", añadió en relación con las afluentes.
"No me imagino tampoco cuál sería el delito penal si lo hubiera. La propiedad se adquiere con el título y la posesión y si nunca tuvieron la posesión mal pueden disponer de un derecho de propiedad", ratificó.
Otra opinión
Por otra parte, el asesor en Turismo de la Municipalidad de Fiambalá, Carlos Lilljedahl, también defendió la posesión histórica que tiene la comuna.
"Creo que es una demanda injusta; todo el atractivo natural y la belleza natural pertenecen al pueblo de Fiambalá y a su gente. Lamentablemente, hubo esta cuestión en la que alguien reclama ser el dueño de estas tierras. Esta situación me resulta un poco confusa porque no condice con la historia que conocemos", añadió.
"Seguramente, la Justicia tomará en cuenta no solo la posesión histórica que tiene el municipio del complejo termal sino también las mejoras que se realizaron allí y el interés turístico y cultural para la gente de Fiambalá y de toda la Provincia y además que es un recurso natural y el cauce del río pertenece al Estado", sostuvo el exsecretario de Turismo de la comuna.
Lilljedahl justificó el proyecto de expropiación que envió el Ejecutivo a la Legislatura por 1.200 hectáreas al señalar que la intención es poder contar con mayor cantidad de servicios para el turismo. "El cauce del agua no comprende más de 20 hectáreas, pero todo lo que está alrededor es patrimonio natural de Fiambalá, hay circuitos de trekking, cabalgatas, hay otros posibles afluentes de agua, uno no puede decir solo expropio el agua, más aún cuando hay necesidad de desarrollar servicios", aseguró.