El exministro de Justicia Germán Garavano cuestionó ayer el proyecto de reforma judicial que presentó el FT y afirmó que "se ve claramente la mano de Cristina Kirchner". "El presidente Alberto Fernández había hablado claramente de que a la Corte no había que tocarla. Incluso elogió a los jueces que nosotros nombramos", subrayó el exministro.
Garavano insistió en que "se ve una mano del kirchnerismo más duro y eso lleva a la ofensiva de hace algunos año s de la democratización de la Justicia, que la Corte declaró inconstitucional".
Garavano también criticó que dentro del Consejo Consultivo que estudiará el funcionamiento de la Corte Suprema esté el abogado de la vicepresidenta Carlos Beraldi, que "también es de Cristóbal López y es denunciante de muchos miembros de la oposición y contra el propio expresidente Macri". "Me parece un error político y un símbolo muy feo que tiñe todo este proceso. Vemos una doble influencia de Beraldi, tanto en la reforma judicial como en este Consejo. Es muy malo. Eso hace que todo el arco político y los jueces sospechen. Igual hay gente valiosa dentro de la comisión. A varios de ellos los respeto", enfatizó. Para Garavano, "lo que más preocupa es la concepción de la Corte en salas". "Tenemos una constitución liberal en ese sentido. Apartarnos de la Constitución que establece a la Corte como una de las cabezas del Estado a un esquema de división en salas y no sé si no es anticonstitucional, y creo que nos arrepentiríamos como sociedad por muchos años", agregó el exfuncionario.
Cafiero Por su parte, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, lamentó que existe "un cúmulo de diputados y diputadas" de Juntos por el Cambio, que pese a no haber leído el proyecto de reforma judicial ya adelantaron su rechazo. Cafiero se quejó de que "no están dispuestos a dar discusiones" a las que fueron convocados, como el de la reforma judicial.