La presidenta de la Cámara de Diputados, Cecilia Guerrero, cuestionó las declaraciones del ministro de la Corte de Justicia, José Cáceres, que en diálogo con "Cae el telón" de Radio Ancasti planteó sus críticas al proyecto de reforma del Estado impulsado por el
Ejecutivo provincial, principalmente a la movilidad de empleados entre los tres poderes.
Cáceres también había asegurado que todas las gestiones de gobierno intentaron recortar el presupuesto judicial. Guerrero cuestionó al juez al indicar que “por intereses personales no dudó en violar la Constitución que juró respetar”.
“De un juez que se considera que puede estar por arriba de la Constitución y la ley muy poco se puede esperar y nada sorprende”, indicó añadiendo que el magistrado “prefiere erigirse en tribunero, más que en preocuparse por el derecho al que tiene que aplicar”.
La diputada preguntó cuál será “el particular sentido de la justicia" de Cáceres, "si cuando debió inhibirse en algunas causas, al menos por decoro, no lo hizo, pero exige a sus pares hacerlo recusando a alguno de ellos por tener parentesco filial con un legislador en el amparo que articuló contra la Cámara”. Concretamente, Guerrero hace referencia a la recusación que presentó Cáceres contra su par Vilma Molina por ser hermana del diputado oficialista Isauro Molina.
Posteriormente, la legisladora sostuvo que el juez “pretende que la Corte exija a la Cámara de Diputados resolver en el tiempo que a él se le ocurra cuestiones que son atribución constitucional exclusiva de dicho cuerpo del Poder Legislativo y sin que se encuentren vencidos los plazos establecidos en la propia ley”.
Guerrero apuntó que el ministro de Justicia “olvida que juró respetar y hacer respetar la Constitución, y que cuando le convenía a sus intereses personales no dudó en violarla haciendo declarar la inconstitucionalidad del artículo 195, que impone el tope de 65 años al ejercicio de la magistratura, edad que ha superado largamente y pese a ello continúa aferrado a la comodidad de los privilegios que emanan de un cargo que hace rato debió dejar”.
Finalmente, Guerrero consideró como “grave que pretende que se someta al pueblo a cualquier sacrificio con tal de seguir cobrando sus jugosos sueldos que superan en casi el triple el sueldo del Gobernador".n