La distribución de cargos nacionales, con la excepción de Fernando Jalil en la Presidencia de YMAD, viene favoreciendo al sector enfilado con la diputada nacional y ex gobernadora Lucía Corpacci, que tiene además fuerte presencia en el gabinete y la Legislatura.
Sectores del ultracorpaccismo que quedaron fuera del reparto, huérfanos, buscan amparo. Fantasean con una fisura en la alianza Jalil-Corpacci que les permita entrar a tallar.
Pero es muy improbable que esto ocurra. El primer tramo de la gestión Jalil es complicado por las restricciones económicas, que inciden sobre el humor del electorado.
El año que viene serán las elecciones de medio término, el primer test de Jalil como gobernador. Por la tracción que garantiza, Corpacci será candidata a senadora nacional. Y por la oposición, seguramente también buscará por lo menos su reelección el exgobernador y diputado nacional Eduardo Brizuela del Moral, que sigue siendo el que mejor mide en el radicalismo.