Después de la violenta marcha de la semana pasada

Se dictó la conciliación obligatoria entre el municipio de la Capital y el SOEM

Es por el reclamo del gremio para poner un tope al ingreso de nuevos precarizados y por los supuestos nombramientos de 60 funcionarios y dirigentes del oficialismo en el municipio.
martes, 12 de noviembre de 2019 · 02:21

La Dirección de Inspección Laboral, dependiente de la Secretaría de Trabajo de la Provincia, dictó la conciliación obligatoria entre el Municipio de la Capital y el gremio del SOEM en el marco del conflicto por los precarizados y de las supuestas designaciones de 60 funcionarios y dirigentes del oficialismo en la Intendencia.

De esta forma, el paro total y por tiempo indeterminado anunciado por el gremio comandado por Walter Arévalo quedó suspendido, por lo que la prestación de servicios que ofrece la Municipalidad a los vecinos de la Capital, como la recolección de residuos, se realizará normalmente. Sin embargo, el acatamiento de la conciliación por parte del SOEM, estuvo hasta última hora de ayer en suspenso producto de un nuevo conflicto que se generó entre el sindicato y la Municipalidad.

Sucede que luego de que Inspección Laboral dictara la conciliación y que las partes acataran la resolución, el gremio se enteró que desde la Municipalidad se habían dado de baja a ocho trabajadores contratados. 

La determinación de la Municipalidad se habría dado luego de que firmara la conciliación.

Ante esta situación, el SOEM elevó una nota a la Dirección a cargo de Ismael Zalazar advirtiendo que no acataría la medida, teniendo en cuenta que la Municipalidad violó la conciliación entendiendo que no se puede tomar ningún tipo de decisión vinculada al tema del conflicto. 

Durante la tarde y mientras el gremio se preparaba para iniciar las medidas de fuerza, el Municipio dispuso dar marcha atrás con las bajas de los precarizados y fueron reincorporados a la planta de trabajadores, por lo que el SOEM aceptó acatar la orden de Inspección Laboral. 

La primera reunión entre las partes está prevista para el martes de la semana que viene, a partir de las 10.30 en las oficinas de la Dirección provincial ubicadas en el CAPE. En la oportunidad, los representantes del gremio y del Municipio volverán a verse las caras en el marco de una conciliación. La vez anterior fue en el mes de agosto y se concretó por el reclamo del gremio a la falta de medidas por parte de la Provincia para impedir el cobro del plus médico por parte de los profesionales de Salud a los afiliados de OSEP.

Este nuevo conflicto se inició cuando el gremio solicitó poner un tope al ingreso de nuevos precarizados al Municipio y al Concejo Deliberante. En ese marco, elevó una propuesta  a los ediles para prohibir que se designe a nuevo personal becado y que los pases a planta permanente sean solo para aquel personal que ya tiene experiencia en el municipio como contratado o becado. De esta manera, pretendía que se vaya regularizando la situación de los más de 4.700 becados o precarizados que tiene la Capital y que prácticamente duplican a la planta de personal permanente, congelada en 2.995.

Como la propuesta quedó estancada en el Concejo, el gremio endureció su postura con una movilización al cuerpo exigiendo que algún edil haga propia la iniciativa para que la presente como proyecto y sea tratado por sus pares.

Posteriormente y luego de las elecciones del 27 de octubre, trascendió que en el Municipio se firmaron el pase a planta de al menos 60 funcionarios y dirigentes del oficialismo. Esto calentó los ánimos del gremio, que finalmente anunció un paro de actividades por tiempo indeterminado bajo la modalidad "quite de colaboración" y una nueva movilización al Concejo Deliberante.
La marcha se concretó el jueves pasado y se caracterizó por una violencia inusitada por parte de los gremialistas. 

En la ocasión, se produjeron fuertes enfrentamientos entre la policía que custodiaba el edificio deliberativo y los manifestantes que usaron piedras, huevos y hasta una rejilla de los desagües de la Peatonal Rivadavia como proyectiles contra los uniformados.
El saldo de la manifestación fue la puerta vidriada del Concejo totalmente destruida, al igual que varias ventanas del edificio. Por esta situación, las autoridades del Municipio y del Concejo Deliberante denunciaron al gremio por las agresiones y los destrozos.

 

Otras Noticias