El presidente electo, Alberto Fernández, arrojó ayer críticas al Gobierno de Mauricio Macri por la posición que adoptó ante la salida de Evo Morales del poder político en Bolivia, y resaltó la postura de sectores de Cambiemos que se despegaron de la línea oficial y condenaron el "golpe de estado" que, según ellos, se perpetró en el país vecino. "Me tranquiliza ver que en el oficialismo hay gente con la dignidad democrática de la que otros carecen", subrayó Fernández en su cuenta de la red social Twitter, al citar un mensaje del diputado nacional del PRO, Daniel Lipovetzky, en el que afirmó que lo sucedido en Bolivia se trató de un "golpe de Estado". Horas más tarde el mandatario electo sumaría un nuevo mensaje para destacar el comunicado oficial de la Unión Cívica Radical (UCR) en el mismo sentido, si bien dicho documento también cuestionó a Morales por su "vocación de perpetuidad ilegal" y lo responsabilizó por la falta de "limpieza" en el proceso electoral.
"Sacar a un presidente con acciones que no están dentro del marco de las reglas de la democracia no puede llamarse de otra forma que golpe de Estado. Celebro que la UCR, con sus años de tradición republicana, así lo entienda", manifestó el futuro mandatario. Este domingo, Fernández y Macri mantuvieron una comunicación telefónica, pero no alcanzaron un acuerdo sobre la situación del país vecino.
Luego de ese diálogo, la Cancillería argentina difundió una declaración en la que llamó a "preservar la paz social y el diálogo" en Bolivia, pero evitó hablar de un "golpe de estado".
Sin confrontar con el Gobierno, varios dirigentes del oficialismo, como Lipovetzky, Federico Storani, Julio Cobos y Ricardo Gil Lavedra, se diferenciaron y dieron a conocer su postura condenatoria al "golpe de Estado" en las redes sociales.
Castillo
El senador nacional, Oscar Castillo, tomó distancia de las expresiones de algunos dirigentes del radicalismo que consideraron que en Bolivia se produjo un golpe de Estado. Castillo aludió a la responsabilidad de Morales en todo el proceso anterior. A través de las redes sociales expresó: "Frente a la crisis institucional que padece el Estado de Bolivia y la inestabilidad política derivada de las graves anomalías admitidas por sus autoridades tras las elecciones presidenciales del pasado 20 de octubre, corresponde respaldar la posición adoptada por el Gobierno de la República Argentina exhortando a la pronta normalización democrática mediante la designación de autoridades según las normas constitucionales vigentes en aquel país y la convocatoria a elecciones con todas las garantías de libertad y transparencia", expresó.
Recordó que Argentina había solicitado que se investigaran las acciones fraudulentas que se denunciaron el mismo día de la elección.