El embajador argentino en Bolivia, Normando Álvarez García, aseguró que “no hay golpe de Estado para nuestro gobierno” sobre la situación en el país vecino. Comparó la situación con la renuncia de De la Rúa, durante el año 2001.
"Nuestro Gobierno hizo esa declaración porque en realidad no hubo un golpe como estamos acostumbrados", aseguró en diálogo con el programa radial "De acá en más".
El embajador se alineó al comunicado que la Cancillería emitió el domingo, en el que habla de una "transición institucional".
En desacuerdo
El diputado nacional de Cambiemos Daniel Lipovetzky, por su parte, se posicionó diferente al resto del gobierno nacional sobre la situación boliviana. “Es un golpe de Estado, hay que repudiarlo y no puede haber grises”, sentenció.
De esta manera, el legislador sentó posición y dejó en claro que no coincide con el comunicado de Cancillería, que habló de un "período de transición" que se abría en el país del Altiplano.