viernes 23 de octubre de 2026
Dejará sin cobertura médica y jubilatoria a pequeños productores

El fin del monotributo social afectará a 2.950 catamarqueños

A partir de 2019 quienes quieran el beneficio pagarán $268 por trabajador y por cada adherente.

Por Redacción El Ancasti

Unos 2.950 beneficiarios del monotributo social agropecuario en la provincia se verán afectados por la decisión de Gobierno nacional de concluir con el programa de asistencia a los pequeños productores.

El fin de la gratuidad del monotributo ya tiene fecha y será en el mes de diciembre de este año, según lo informado por el Ministerio de Agroindustria de la Nación.
Los casi tres mil beneficiarios representan nada menos que el 50% del total de los inscriptos en el Registro Nacional de Agricultura familiar (RENAF), que actualmente es de 6.300 trabajadores en Catamarca.

La medida impactará en forma directa en pequeños productores caprinos, porcinos, apicultores y pequeños ganaderos, sobre todo del interior de la provincia, que habían accedido al beneficio contando con una obra social y con aportes jubilatorios.

Si bien el Gobierno permitirá una continuidad del beneficio a través del pago del 25% del total que antes era cubierto en forma oficial, se deberá abonar la suma de $268 por persona, es decir que una familia tipo podría llegar a tener que pagar $1.072 por mes, lo que en un hogar de escasos recursos representará una importante erogación.

Los datos se desprenden de un proyecto de declaración presentado en la Cámara baja por la diputada Adriana Díaz, quien no solo cuestiona la medida nacional y la repudia, sino que solicita al Ejecutivo provincial que tome intervención evaluando el impacto de la medida.

La legisladora cuestionó la quita de este beneficio para los trabajadores del campo y aseguró que se enmarca en la política de ajuste que lleva adelante el Gobierno nacional. “Todos los días hay más y más compañeros que pierden su trabajo o se los ajusta al horario reducido, empresas que cierran sus puertas ahogadas por los altos costos impositivos y la consecuente baja en el consumo”, expresó en el proyecto que tomaría estado parlamentario hoy.

El monotributo actualmente tiene cero costo para los agricultores, mientras que les permite contar con obra social para todo el grupo familiar, además de una cobertura en la carga social, que incluye aportes jubilatorios.
De ahora en más quien se decida a continuar con el beneficio deberá cubrir la proporción del beneficiario adherente, “por lo que la carga para el pequeño productor pasará a ser casi imposible de sostener”, expresó Díaz entre sus consideraciones.

Asistencia
El beneficio que entró en vigencia desde 2009 tenía entre sus metas el blanqueo del circuito comercial de los pequeños productores y que éstos pudieran extender su actividad en forma directa, sin pasar por intermediarios.

“Las políticas actuales son evidentemente perjudiciales lo cual se verá expuesto en ciudadanos de nuestra provincia, ya que directamente expulsa a los pequeños productores”, cuestionó Díaz. La medida, que afecta a los pequeños productores rurales e incluso a las comunidades indígenas, se suma al recorte realizado en la Secretaría de Agricultura Familiar, que dejó a gran parte de las poblaciones del interior desprotegidos de la asistencia y acompañamiento de profesionales.

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