La caída de la economía en lo que va del año es la peor en 33 años
El derrumbe de la industria, el comercio y el consumo frena la actividad y deja los primeros ocho meses de 2026 entre los cuatro peores desde 1993.
El presidente Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, hacen denodados esfuerzos para sostener un cada vez más maltrecho relato triunfalista sobre la marcha del modelo libertario. Las estadísticas oficiales contrastan con la narrativa oficialista de "los mejores 18 mejores meses de la historia de la Argentina".
De hecho, el último informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia reveló que la caída de la economía en los primeros ocho meses del año es la peor para la serie enero-agosto en los últimos 33 años con excepción de la crisis que abrió el denominado "Efecto Tequila" en 1995, la debacle económica, política y social de 2001 y la pandemia de 2020.
Según consignó el Banco Provincia en agosto, el nivel de actividad no recuperó prácticamente nada de lo que había caído en julio (-2,8% primero y +0,1% después) y está 3,9% por debajo del cierre del año pasado. Y sentenció: "para dimensionar, la evolución real de enero-agosto de 2026 fue la cuarta peor desde 1993: solo detrás del 2020 de pandemia (-8%), 2001 (-7,4%) y 1995 (-6,9%), cuando la crisis del tequila de diciembre de 1994 había golpeado la economía.
Más aún, con excepción de 2001, cuando el nivel de producción se contrajo 15% en el acumulado interanual, la caída se recortó entre septiembre y diciembre en el resto de los años citados. En 1995, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) terminó retrocediendo 5,4% entre puntas (+1,6% en los últimos cuatro meses) y en 2020 cayó 2,2% (+6,4% en un contexto de flexibilización de las restricciones a la circulación). "En 2026, -advierte el informe- ese escenario no está garantizado".
Según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) la caída fue generalizada en casi todos los sectores y apenas tres de las 16 ramas de actividad, que juntas explican menos del 10% de la economía, están por encima del cierre del año pasado. Las únicas que mostraron mejoras fueron "Minas y canteras" (+7,6%), "Hoteles y restaurantes" (+1,7%) y "Servicios sociales y de salud "(+0,7%).
Por el contrario, las 13 restantes se encuentran por debajo de diciembre 2025. Los tres principales rubros de la economía y los que mayores eslabonamientos presentan cayeron significativamente en 2026 fueron "Industria" -3,2%, "Construcción" -4% y "Comercio" -4,8%. En conjunto, estas tres ramas explican el 35% de la economía y el 45% del empleo privado registrado. Y advierte que "su fuerte vínculo con los demás sectores limita las posibilidades de recuperación por oferta, en tanto que su incidencia en el mercado de trabajo limita la eventual recuperación por demanda".
"Si los motores del consumo privado siguen apagados -salario real, puestos de trabajo, transferencias del Sector Público y crédito- y la rentabilidad esperada, uno de los principales impulsores de la inversión, tampoco reacciona, será difícil alcanzar una recuperación sostenida", conluye el informe que da cuenta de que el desarrollo a dos velocidades no alcanza para compensar el derrumbe generalizado de la economía: "En 2026, la producción minera trepó 6%, pero la economía en general acumuló una de las cuatro mayores caídas de los últimos treinta años".
Y sentencia: "Evidentemente, ya no alcanza con un sector de enclave para impulsar el total: una economía que no crece no puede tener una macro en equilibrio.
Derrumbe de la economía
A pesar de la recuperación de los salarios formales durante agosto (+1%, según los datos de INDEC), el crédito en pesos se contrajo 0,5% en términos reales entre julio y septiembre, fuertemente explicado por el deterioro de familias (-2%) en un contexto de estancamiento del financiamiento a empresas (+0%) y avance de los préstamos hipotecarios (+2%). En igual sentido el gasto primario del Estado Nacional se ubicó en septiembre 0,5% por encima del promedio enero-agosto, por lo que tampoco habría aportado un gran impulso a la demanda privada. Como muestra preliminar, las ventas minoristas se redujeron 1,2% según la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), acumulando su cuarta baja al hilo y cediendo más de 7% desde junio.
Por el lado de la oferta, la producción automotriz se contrajo 3,6% en septiembre según la Asociación de Fabricantes Automotores (ADEFA), la de acero crudo 4% (según Acero Argentino) y el Índice Construya, que elabora el grupo homónimo, 0,6%. Por último, la faena de ganado retrocedió 0,5%, según la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. En contraste, vale notar que la producción metalúrgica creció 2,6% durante el mes pasado según la Asociación de la Industria Metalúrgica (ADIMRA) y el consumo local de cemento portland casi 10% según su Asociación de Fabricantes (AFCP).
De este modo, si bien no podemos afirmar que hubo una nueva baja en septiembre, los indicadores adelantados tampoco permiten intuir que la economía haya rebotado y que la caída de julio y agosto se haya achicado. En consecuencia, no solo la dinámica de la economía real de 2026 entre enero y agosto fue de las peores de los últimos treinta años, sino que además la recuperación inmediata sería más lenta que en las anteriores contracciones.