El empleado legislativo Carlos Bazán denunció al diputado Hugo Ávila (FUC) por haberlo echado, luego de haberse negado a entregarle $2.300 de su sueldo, supuestamente como aporte partidario y para pagarle a otro agente de la oficina del legislador kirchnerista. La presentación fue realizada en Fiscalía General y en principio sería girada a la Unidad de Delitos contra la Administración. En diálogo con Radio Ancasti, Bazán recordó que cumplía funciones como empleado de planta política en la oficina del ex intendente de Tinogasta y que anteriormente, trabajó en el despacho de la ex diputada Norma Losso.
Señaló que en los primeros días de enero fue convocado junto a otros tres empleados por el legislador para comunicarles que a partir de ese mes debían entregarle $1.600 para pagarle a un empleado, que hasta la fecha desconoce quién es, y $700 como aporte partidario, a pesar de que él no pertenecía a ninguna de las fuerzas que conformaban el Frente de Unidad Ciudadana. Agregó que en esa reunión también estuvieron presentes el dirigente Elías Jalil, apoderado del partido Unidad Celeste y Blanco, y Víctor Leguizamón, referente de Dignidad Popular, los dos partidos que conforman en Catamarca el FUC.
"Yo consideré abusiva la suma que pedían y que no iba a poder pagarla. El diputado me amenazó con echarme", dijo. Continuó relatando que en febrero le entregó a Leguizamón $1.500, advirtiéndole que "no podía pagar más". Sin embargo, aseguró que en abril, cuando fue al cajero automático para cobrar su sueldo, se dio con la sorpresa de que no le habían depositado sus haberes. "Me dirigí a hablar con el jefe de Personal de la Cámara, que me manifestó que había sido dado de baja con fecha 28 de febrero", dijo.
"Todo marzo fui a trabajar, firmé la planilla como de costumbre y nadie fue capaz de decirme que estaba dado de baja", agregó.
Bazán añadió que los días siguientes a su negativa a pagar la cuota que le exigía Ávila y antes de ser echado, el vínculo con sus compañeros se terminó. “Los compañeros eran herméticos. Como yo pegué el grito, los otros chicos por cuestiones lógicas de cuidar su trabajo tenían prohibido hablar conmigo”, sostuvo. Finalmente, aseguró que "eran mentiras" que parte del dinero que pedía el diputado era para otro empleado. "Ávila armó un interbloque por lo que tiene 11 nombramientos, más los (empleados) fuera de nivel", aseguró.
Finalmente, le pidió a sus ex compañeros que "digan la verdad porque esto es un hecho de corrupción y extorsión". "Sé que tienen miedo, pero les pido que digan la verdad", cerró.
"Ñoqui" Notablemente ofuscado, Ávila se defendió de las acusaciones del ex empleado. “Esto es absolutamente falso y de mala fe. Bazán no iba nunca a trabajar a la oficina. El sueño que él tenía era seguir siendo ñoqui, como lo era en la gestión anterior, en la que no iba nunca a trabajar. Como todos los partidos nosotros hacemos el descuento a los que pertenecen a la planta política, que aportan voluntariamente el 5% del sueldo. A Bazán le hemos dado de baja por razones políticas. Nosotros nombramos discrecionalmente en base a cuestiones políticas”, contó a Radio Ancasti.
“Que Bazán diga lo que él cree que tiene que decir”, agregó. “Los descuentos que se hacen en los otros partidos son iguales a los que hace el FUC. Todos tienen que hacer un aporte partidario porque han llegado por una cuestión política”, explicó. Además, justificó que para hacer el descuento "no es necesario que esté afiliado al partido". “Es una infamia, una mentira y una canallada que no tiene ningún sustento legal. Bazán nunca puso un peso”, cerró.
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EXALTADO Durante la entrevista que Radio Ancasti le concedió para que dé su versión de los hechos, Ávila se mostró exaltado y molesto por la acusación en su contra.