Marcelo Berlanda es un ingeniero agrónomo que egresó de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCA y en el 2000 se fue a trabajar a Australia para asesorar a empresas olivícolas que iniciaban su camino a la producción. En esta vuelta a Catamarca lamentó la crisis por la que atraviesa el sector olivícola y la atribuyó a la falta de apoyo al sector empresario. También mencionó algunos errores que se cometieron en su momento y que ahora tienen consecuencias para la actividad.
“Es gravísimo el momento del sector olivícola, por la falta de apoyo a las empresas productoras. La dejadez, desde el punto de vista del apoyo hacia las empresas productoras por parte de los gobiernos en general, ha sido muy triste; se ha dejado de lado toda la inversión que se hizo, se está dejando morir una oportunidad porque se perdieron muchas hectáreas", dijo.
En diálogo con El Ancasti, Berlanda contó que siempre vuelve para reencontrarse con su tierra, pero también con aquellos que participaron en su formación universitaria. "Yo trabajé en una empresa olivícola, después llegó una empresa de Australia que hacía investigación sobre olivo y en el 2000 ya me fui a vivir a Australia porque ahí recién se estaba comenzando con la olivicultura", relató.
"Me llevé conocimiento y experiencia para ayudar a desarrollar plantaciones. Era una empresa que tenía un vivero. Yo ayudaba a los productores a tener mejores niveles de producción y después tuve la suerte de que otro colega se sumó", contó.
En este regreso se encontró con la caída de la producción olivícola y la atribuyó también a los errores que se cometieron en los inicios de la actividad.
"Los factores más graves que impactaron fueron la falta de conocimiento de las variedades que se iban a adaptar a esta área, sobre todo en el Valle Central, que es muy susceptible a las heladas.
Había variedades que no eran recomendables para algunas zonas. También se vio afectada por la cuestión de nuestra competitividad. Se contuvo el valor del dólar para las exportaciones y en realidad podría haber sido un gran beneficio si se dejaba un dólar flotante, pero eso controló y eso le hizo perder productividad a las empresas , manteniendo ese costo de dólar tan bajo, los costos de producción, electricidad, bombeo, aumentaron y perdieron competitividad las empresas", explicó al referirse a la política económica que afectó al sector.
Por otra parte, consideró que Catamarca contaba con los recursos naturales adecuados para el desarrollo del sector olivícola. "En cuanto a suelos no hay prácticamente restricciones para producir, quizás haya que hacer algunas mejoras en cuanto al agua, la calidad es muy alta y teníamos suficiente para realizar producciones en un alto nivel. El tema fue la susceptibilidad del Valle Central a las heladas y los lugares donde estaban plantados estos olivos", manifestó al explicar por qué se perdió gran cantidad de hectáreas de producción que significaban importantes fuentes de trabajo.
Por último, consideró que los empresarios no podrán reconvertirse sin la asistencia oficial por lo que implica esperar a que las plantas vuelvan a producir.