Flávio Bolsonaro pasa al frente mientras avanza al escrutinio
Con el más del 20% escrutado, el candidato del Partido Liberal, que empezó abajo en el marcador, vence a Lula por menos de un punto.
Los últimos colegios electorales de Brasil cerraron sus puertas a las 19.00 hora local (22.00 GMT) de este domingo para dar inicio al recuento de votos en la segunda vuelta electoral, poniendo fin al plazo extraordinario de dos horas fijado por la Corte Suprema Electoral.
Una parte sustancial de las escuelas cerró a las 17.00 hora local (20.00 GMT), el horario original de cierre, y otra parte continuó dos horas más por orden judicial, en medio de un clima de marcada confusión entre las autoridades de mesa.
La resolución la emitió el juez del Supremo Cristiano Zanin, antiguo abogado personal del mandatario y aspirante a la reelección Luiz Inácio Lula da Silva, y extendió la recepción de votos hasta las 19.00 hora local (22.00 GMT) a minutos de que se cumpliera el plazo de cierre de los colegios. La medida respondió a un recurso interpuesto por el Partido de los Trabajadores (PT), que denunció irregularidades y falta de transporte público en municipios gobernados por la oposición. No obstante, la notificación judicial llegó poco después de las 17.00, hora prevista para el cierre original. Para entonces, cientos de mesas ya habían clausurado la jornada, emitido sus boletines de urna impresos e incluso comenzado a enviar los dispositivos a las sedes de los Tribunales Regionales Electorales (TRE).
Por ello, tanto el Supremo Tribunal Federal (STF) como el TSE aclararon que la decisión judicial valía solo para aquellos establecimientos que aún estaban recibiendo votantes. Tras el cierre de todas las urnas a las 19, las autoridades reanudaron el recuento de votos
Una elección pareja
Más de 158 millones de brasileños estaban habilitados para votar en una segunda vuelta que llegó tras una campaña tensa, marcada por acusaciones cruzadas de corrupción y propuestas de país opuestas. En la primera ronda, el 4 de octubre, Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, se había impuesto con el 47,03% de los votos, contra el 45,16% de Lula.
El líder del Partido de los Trabajadores (PT), de 80 años, busca su cuarto mandato no consecutivo y podría convertirse en el primer candidato en ganar un balotaje después de perder la primera vuelta desde el regreso de las elecciones presidenciales directas, en 1989. El candidato del Partido Liberal (PL), en tanto, promete endurecer la política de seguridad y actuar contra la corrupción.
Con una diferencia tan estrecha entre ambos, la abstención y el destino de los 48,1 millones de electores que en la primera ronda no respaldaron a ninguno de los dos finalistas aparecían como los factores centrales de la definición.