"Se hicieron cargo de la obra y la abandonaron; el informe tiene errores y es tendencioso"
El titular de la empresa constructora del estadio Bicentenario, Benjamín Capdevila, cargó contra el Estado por la "falta de mantenimiento". También desconfió del informe de la UNT. "Es tendencioso", dijo.
Benjamín Capdevila, titular de la empresa constructora del
estadio Bicentenario, volvió a cargar contra el Estado y señaló que los
problemas principales de la obra fueron por la "falta de mantenimiento”. Al
mismo tiempo, manifestó que el informe de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) fue "tendencioso” con la idea de "desprestigiar” a la constructora.
"El tema de construir una obra sobre un terraplén genera que
obviamente haya posibilidades de un deslizamiento. Cuando se hicieron cargo de
la obra no hicieron nada, la abandonaron. Ahí nace el problema”, señaló, en
diálogo con Radio Ancasti.
Y añadió: "Algo más está detrás de este abandono, quieren
que se destruya, que se desmorone todo. Hay una evidente intención de
perjudicar a la contratista”.
Del mismo modo, Capdevila señaló que el último informe de
la UNT que se conoció sobre el Estadio es "tendencioso”
y posee "errores técnicos”. "De los supuestos informes de los cuales la empresa
jamás tuvo conocimiento, ni fue notificada, que según dicen fue de la
Universidad de Tucumán, queremos destacar que tiene errores técnicos, como está
escrito es tendencioso”, comentó y agregó: "La obra se realizó con el control
de personal técnico y la provincia, con personal de mucho conocimiento que se
incorporó a la obra”.
"Descarto totalmente que se hayan usado materiales de baja
calidad, sobre todo con un sentido sarcástico diciendo que contenía restos de
basura para desprestigiar a la empresa. Más teniendo en cuenta que lo quieren
magnificar, diciendo que de esa forma se conseguía una ventaja económica”,
indicó Capdevila.
"Para hacer un informe de un terraplén y el contenido de sus
materiales se requieren una serie de muestras con testigos, donde tendríamos que
haber estado presentes, porque nos llama la atención que diga que tiene basuras
y escombros. Los terraplenes pueden contener algunos elementos no deseados, en
un porcentaje de 0,2 y 0,5 %”, acotó.
Por otra parte, el empresario recordó que "el Estado dictó
un decreto en el que decía que se hacía cargo de la obra en el estado en que se
encuentra”. Según Capdevilla, esos pasos administrativos, que duraron "solo 48
horas”, se realizaron en agosto del 2012.
"En definitiva se hicieron cargo de la obra e hicieron un
estado de abandono de la misma. Había una intencionalidad”, cerró.