Pese a la vigencia, las principales herramientas que crea la norma para promover las inversiones turísticas no están disponibles por la inexistencia de reglamentación, caso de las exenciones impositivas, los préstamos a la actividad, los reintegros en créditos fiscales, entre otros aspectos. Esto generó los reclamos de diputados opositores y de los mismos empresarios del sector que advierten que son beneficios necesarios para promover el despegue de la actividad. Si efectivamente estuviera en vigencia nos facilitaría mucho las cosas, aseguró el titular de la Cámara de Turismo, Jorge Carabús.
Tal como informó este diario en su edición de ayer, la ley 5267 de promoción turística fue sancionada en diciembre de 2008 y hasta ahora, un año y medio después, no ha sido reglamentada.
Ahora, como todo el personal está abocado a la Fiesta del Poncho recién en agosto, calculó la funcionaria, podrían estar en condiciones de terminar con la reglamentación y remitir la información al Ejecutivo para que se avance en el decreto reglamentario.Como todo el personal está abocado a el poncho, en agosto se daría fin al reglamento. Es una ley muy amplia La directora de Inversiones Turísticas reconoció que la Secretaría de Turismo pidió, por nota, a los legisladores que sancionen una ley que otorgue incentivos fiscales a la actividad, pero consideró que la norma que terminó saliendo de la Legislatura es demasiado amplia. Nosotros habíamos pedido una ley de promoción turística que otorgue beneficios fiscales para los inversores, pero a la ley se le agregaron muchas disposiciones por decisión de los legisladores. Además por ella se dispuso la derogación de la ley anterior, algo que no había sido pedido, señaló la funcionaria de Turismo. La amplitud de la norma obligó a que distintas áreas de Turismo deban encargarse de la reglamentación de determinados artículos y que incluso haya sido necesario acordar algunos puntos con la Administración de Rentas.