El administrador de Catastro, Raúl Blas, sostuvo que el lunes participó de una reunión en la escuela de San Lorenzo (La Paz), con vecinos y habitantes del lugar, los que están muy preocupados por la situación.
Estamos hablando de 22.600 hectáreas, en las que hay 250 familias, cuatro escuelas, un destacamento policial, una parroquia, postas sanitarias y demás edificaciones, especificó Blas.
Al respecto, indicó que existe una superposición de títulos y que existen dominios y títulos perfectamente inscriptos en el registro de la propiedad con igual validez.
Además, el funcionario narró que fueron hasta el lugar un martillero, junto a la secretaria del Juzgado de Recreo, y que estos les dijeron a los pobladores que la zona que se iba a rematar estaba a seis kilómetros de su ubicación. Esto es mentira, y así deja de ser un remate de buena fe, acotó.
Quien compró estos terrenos van a tener conflictos a la hora de tomar posesión de las tierras, aunque las compren de buena fe, aseguró Blas.
El Gobierno intervendrá a través de Fiscalía de Estado para recabar datos y brindar asesoramiento a los pobladores.