Un grupo de ex trabajadores de la firma NEBA se concentró fuera de Casa de Gobierno para dar a conocer la situación que atraviesan tras el cierre de la planta y el incumplimiento en el pago de las indemnizaciones correspondientes a unos 40 operarios despedidos.
El vocero de los damnificados, Ricardo Arce, explicó que la empresa resolvió de manera unilateral interrumpir el esquema de cancelación acordado oportunamente.
Según detalló, tras el cierre de la fábrica se había establecido un plan en el que el Gobierno provincial asumía el 20% de las indemnizaciones (monto que ya fue abonado a los trabajadores), mientras que la firma debía hacerse cargo del 80% restante en cuatro cuotas consecutivas.
Sin embargo, de acuerdo con lo denunciado, NEBA solo efectivizó dos pagos y luego suspendió los desembolsos, lo que dejó una deuda estimada en alrededor de cinco millones de pesos para cada uno de los 40 ex empleados.
Arce también cuestionó el rol del gremio que los representa. Señaló que el secretario gremial, Pedro Brizuela, les habría sugerido iniciar acciones judiciales, advirtiendo que un proceso de ese tipo podría extenderse por varios años, y recomendándoles la contratación de un abogado particular.
Los trabajadores no descartan nuevas medidas de protesta para reclamar una solución definitiva.