La funcionaria nacional brindó nuevos detalles sobre la inescrupulosa maniobra para estafar a los jubilados fiambalenses.
Tocaron el timbre en los domicilios, se hicieron pasar por personal de la ANSES y les dijeron que estaban haciendo un relevamiento de las necesidades de mobiliario en sus viviendas, relató Lovrincevich.
Y de hecho, los 20 jubilados estafados fueron diciendo lo que necesitaban: camas, colchones y placard, entre otros muebles.
Es que los falsos representantes de la ANSES le habían prometido cubrir todas sus necesidades. Para esto, sólo tenían que estampar sus huellas digitales en lo que realmente eran solicitudes de crédito. Pero claro, como iban a saber lo que estaban firmando si no saben leer ni escribir.
También la funcionaria expresó su indignación ante tamaña pillería que afectó a ancianos que perciben el haber mínimo. Les hicieron firmar con impresión digital la solicitud de créditos. Los jubilados firmaron engañados. Nunca les llevaron los muebles y se quedaron con el dinero, precisó.