La protesta que organizan varios gremios se hará en reclamo de un aumento de sueldos
Durante un encuentro que se realizó anoche en la sede de ATECA, distintos gremios que agrupan a empleados del Estado acordaron la convocatoria a un paro general y movilización para el 1° de octubre. La protesta se hará en reclamo de una mejora salarial y de que los haberes se paguen sin tanta demora, aunque podrían incluirse otros temas en los próximos días.
La medida conjunta se hará más allá de las protestas que cada entidad lleva adelante por reclamos sectoriales, bajo la consigna Ningún salario por debajo de la línea de pobreza.
Participaron del encuentro los gremios docentes UDA, SUTECA y ATECA; los Autoconvocados de la Salud, ATE, SOEM (de Capital y Capayán), legislativos y no docentes. Los judiciales también expresaron su apoyo y en los próximos días se hará un llamado a otros sindicatos catamarqueños para que se sumen a la movida.
La secretaria general de ATECA, Francisca Dumeni, destacó la convocatoria para formar el frente sindical y dijo que buscamos que el Gobierno atienda la emergencia de los salarios.
Queremos también que nos paguen en tiempo y forma, porque de la manera que nos están pagando hasta ahora, están jugando con las necesidades de todos, dijo la sindicalista.
Postura
En los próximos días, la intersindical decidirá aspectos de organización de la marcha y se convocará a los agentes del interior provincial, según dijo uno de los referentes de los trabajadores del Hospital San Juan Bautista, el médico Gustavo Perea.
Nosotros propusimos que se declare una emergencia de los salarios , porque necesitamos en forma urgente una recomposición, dijo el profesional, quien recordó que el sector continuará adelante con el quite de colaboración.
Por su parte, el titular del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales, Justo Barros, quien participó del cónclave, estuvo de acuerdo con el reclamo salarial, aunque dijo que la participación del gremio estará sujeta a lo que decida la asamblea.
En los últimos días, los empleados de la comuna capitalina habían expresado su malestar por la falta de actualización de los salarios y advirtieron que podrían decidir medidas de fuerza.
Por su parte, municipales del interior provincial plantearon los inconvenientes por los ajustes, a causa de la crisis, excusa que los jefes comunales argumentaron para no hablar sobre la posibilidad de un aumento.