Por disposición del CD, las veterinarias deberán contar con un profesional autorizado
En el Concejo Deliberante de la Municipalidad capitalina se aprobó una Ordenanza que dispone la obligatoriedad de los comercios y/o establecimientos que comercializan productos farmacológicos de uso veterinario, de contar con un médico veterinario con matrícula expedida por el Colegio Médico Veterinario provincial. Asimismo, deberá crearse un Registro Municipal de Regentes Veterinarios y Establecimientos Comerciales, en forma previa a la habilitación para la venta de productos farmacológicos.
El objetivo de proyecto, presentado por el edil Simón Arturo Hernández, es promover una correcta adecuación normativa, procurar una fiscalización eficiente y producir un ordenamiento de las actividades comerciales que realizan distribución, expendio y venta de medicamentos de uso veterinario sin el adecuado control profesional. En este sentido, el veterinario será quien supervise tal comercialización, y contar con este profesional será requisito ineludible para el otorgamiento y/o continuidad de la habilitación comercial.
Acerca de este proyecto, la edil Amabilia Ortiz en su carácter de miembro informante destacó la posibilidad de que las veterinarias cuenten con un adecuado control y fiscalización, como así también la vital importancia que cumplen los veterinarios en la salud de los animales.
Los medicamentos antes indicados, en varias ocasiones son obtenidos en comercios que no cuentan con el adecuado control y fiscalización y son administrados en varias especies de animales: porcinos, equinos, ovinos, bovinos, caninos, felinos, y aves, sostuvo. Y en el caso de animales cuya carne es destinada al consumo humano, y que hayan sido tratados por ejemplo con Ketamina, no se debe destinar a su consumo hasta transcurridos por lo menos 5 (cinco) días de realizada la anestesia, y la leche proveniente de estos animales no puede ser ingerida hasta transcurridos por lo menos 72 horas, agregó.
El médico veterinario cumple, de esta forma, un papel de vital importancia en la salud de los animales y de la comunidad consumidora de carnes de animales tratados con esta clase de fármacos, por lo que las dosis y advertencias sugeridas quedan a consideración del profesional actuante y su expendio debe ser bajo receta médica archivada, concluyó Ortiz.