"Yo lo amaba, era mí ídolo y mi amigo", Leopoldo Luque declaró en el juicio por la muerte de Maradona
El neurocirujano habló más temprano durante 30 minutos y luego retomó la palabra para dar su versión sobre los mensajes que se expusieron ante el tribunal.
Leopoldo Luque habló durante unos 30 minutos y después volvió a tomar la palabra para explicar los mensajes que se mostraron ante el tribunal. En esta jornada estaban citados un médico, un policía y Gianinna Maradona, pero finalmente sus testimonios quedaron para otro día. El imputado dio su versión sobre cómo se resolvió la internación domiciliaria de Diego Maradona después de la cirugía de cabeza.
"Después de la operación, el único que insistía para que no se fuera a su casa era yo porque pensaba que podía volver a tomar alcohol. Yo quería que estuviera la mayor cantidad de tiempo ahí. Pero él se quería ir", recordó. También sostuvo: "La internación domiciliaria era una opción. El paciente podría irse a su casa después de la cirugía. Otra opción era que lo aceptaran en una rehabilitación. Y la tercera era que fuera, contra su voluntad, a un psiquiátrico. Pero el paciente que no tiene riesgo para sí ni para terceros no tiene por qué ser sometido a una internación compulsiva".
En su relato, Luque remarcó que, para él, la alternativa más adecuada era que siguiera bajo cuidados en su domicilio. "Yo sabía que la mejor opción era una internación domiciliaria, porque si no el paciente se podía ir a su casa. Yo a las hijas no les mentí: les dije que para mí su caso no era para judicializar porque (a Diego) lo veía impecable. Iba contra la ley y yo no iba a estar en contra de eso", afirmó. Y fue todavía más directo al hablar de su vínculo con el Diez: "Yo lo amaba, era mi ídolo y era mi amigo, así lo sentía yo".
El neurocirujano contó además que durante la pandemia lo vio empeorar. Dijo que Maradona no podía salir de su casa, atravesaba problemas sentimentales y familiares, y que lo empezó a notar "mal. Triste. Tomaba alcohol". Según su versión, intentó ayudarlo para que hiciera tratamiento psiquiátrico, pero el exfutbolista comenzó a rechazarlo. "Me empezó a rechazar a mí, iba y no me recibía", señaló. Aun así, aseguró que seguía acercándose porque le preocupaba su estado. "Era mi amigo", repitió, con la voz entrecortada.
Después recordó el cumpleaños número 60 de Maradona, el festejo en la cancha de Gimnasia y el momento en que, horas más tarde, se detectó el hematoma subdural que terminó en la cirugía. "La admiración que siento por él no se va a ir nunca, ni bajo estas circunstancias", dijo ya quebrado. También evocó el día de la operación: "Lo recuerdo con la bata, sentado, diciendo ‘estoy cansado’. Y esta charla yo la tuve muchas veces con él. Y él estaba cansado. Yo no sabía que era cansado, pero lo interpretaba". Cerró con otra frase cargada de emoción: "Le decía ‘si no podes vos, ¿quién va a poder?’. Yo lo alentaba. Yo estaba emocionado, estaba llorando".
Tras su declaración, el juicio por la muerte de Maradona se retomará el martes a las 10.