Cruces y acusaciones por el rol de la tercera detenida
Caso Agostina Vega: la querella denunció que la dueña del auto "mintió y encubrió" al femicida
Los representantes de la familia de la víctima aseguraron que la mujer desvió la investigación y protegía al principal sospechoso, Claudio Barrelier.
Querella. El padre de Agostina Vega exige que se investigue a fondo el encubrimiento del femicidio.
La investigación por el brutal femicidio de Agostina Vega, la adolescente asesinada en Córdoba, sumó un nuevo capítulo judicial. Los abogados que representan al padre de la víctima apuntaron con dureza contra Soledad Andreani, dueña del Ford Ka negro utilizado en el hecho, acusándola de haber desviado el accionar de la Justicia para proteger al presunto autor material, Claudio Barrelier.
Fernanda Alaniz y Gino Torreani, representantes legales de Gabriel Vega, aseguraron que Andreani "mintió descaradamente" durante las primeras horas de la desaparición de la menor. Según los letrados, la mujer lejos estuvo de ser una víctima o de haber actuado bajo manipulación: "Yo la escuché de primera voz cómo lo cubría", sentenció Alaniz, añadiendo que la sospechosa incluso "se burlaba de un papá que estaba buscando a su hija, que ya estaba muerta". Para la querella, la mujer "cubría y direccionaba la investigación", por lo que solicitaron formalmente que se determine su grado de responsabilidad penal en el expediente.
La acusación tomó mayor fuerza tras la incorporación de un registro fílmico que ubica a Andreani junto a Berrelier en una ferretería de barrio Yofre, el lunes 25 de mayo pasadas las 13. La importancia de la prueba radica en la línea de tiempo que maneja la fiscalía: se sospecha que el acusado utilizó el Ford Ka negro para trasladar y descartar el cuerpo de la adolescente entre las 10 y las 12 de ese mismo día, apenas una hora antes de ser filmado junto a la propietaria del coche. Las imágenes muestran a ambos cargando mercadería e incluso a Barrelier retirando una frazada del baúl del rodado.
La estrategia de la defensa
En la vereda opuesta, el abogado de Andreani, Angelo Giorgetti, intentó restarle trascendencia a la filmación y aseguró que el elemento audiovisual "no la complica en absoluto", argumentando que dicha información llegó a la Justicia gracias a los aportes de su propia clienta. De acuerdo con la versión defensiva, la mujer solo buscó el vehículo porque los obreros la esperaban para trabajar y "a simple vista ella no observó nada que le llame la atención" ni notó actitudes extrañas en el sospechoso.
El letrado recordó que su defendida ya prestó declaración testimonial en dos oportunidades y que siempre mantuvo una postura de colaboración. En tanto, confirmó que la imputada atraviesa un severo cuadro de salud mental: "Está internada en el neuropsiquiátrico, en barrio General Paz. Estamos a la espera de lo que dicen los médicos para ver cómo evoluciona", detalló.
Los roles en la mira judicial
Bajo un estricto secreto de sumario, la fiscalía trabaja en el desglose de responsabilidades previas y posteriores al crimen. La hipótesis principal ubica a Claudio Barrelier, quien pidió volver a declarar tras recibir el alta médica, como el autor material del femicidio.
En tanto, el rol de Andreani se complica por el préstamo del vehículo y por las sospechas de que habría lavado el automóvil tras la devolución, una maniobra clave que pudo haber destruido rastros biológicos. Por el caso también permanece detenido un tercer implicado, Osvaldo Fassetta, compañero de vivienda de Barrelier, imputado por el ocultamiento de pruebas fundamentales para la causa.