El avance de la investigación de la Fiscalía Federal en el caso del vuelo narco, por los 470 kilos de cocaína, permitió esclarecer que los seis detenidos habrían estado a cargo de la de la parte logística de la operación, es decir, de recibir y transportar la droga, según información que reveló LA GACETA de Tucumán.
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Vuelo narco: el transporte de la droga, el rol de los detenidos
Los seis sospechosos que tiene el caso habrían estado a cargo de recibir y transportar los 470 kilos de cocaína.
Lo que no se pudo determinar hasta el momento es si forman parte de una organización o si fueron contratados por un grupo más importante para realizar esta tarea.
Este “servicio” ha tenido un notable crecimiento en los últimos tiempos y ya se detectaron casos similares en Santa Fe, particularmente en Rosario, donde grupos narcos se transformaron en piezas clave para las organizaciones criminales internacionales que buscan enviar cocaína a diferentes países, de acuerdo con los detalles publicados.
Por ahora, se sospecha que el cargamento de la cocaína podría pertenecer a una organización criminal importante que estaría vinculada al tráfico de droga a nivel internacional.
Con respecto a la teoría del caso, los investigadores estiman que por la cantidad secuestrada la droga no tenía como destino la provincia de Tucumán, sino que podría haber sido enviada a otra localidad.
La pesquisa no se cerró en los seis detenidos y no se descarta que pueda haber más detenciones.
Por ahora, los que estarían involucrados en el tráfico de sustancias son Marcos Nacif (el conductor de la camioneta en la que se transportaba la droga), Rodrigo “Icha” Chávez (supuesto propietario del vehículo utilizado) y Pablo Abraham Pérez (sindicado como el responsable de la organización). Los otros tres detenidos son Enrique Santos Catulo, su hijo Ernesto Catulo Chamas y Matías Díaz, que podrían estar vinculados con una maniobra de lavado de activos.
El 4 de junio, se incautaron 470 kilos de cocaína en Tucumán.
Antes de llegar a Tucumán, la sustancia habría estado en Catamarca. Se sospecha que fue transportada en un vuelo narco que aterrizó o arrojó la carga en un campo catamarqueño.
Estiman que estaba siendo trasladada a la ciudad de Famaillá, ubicada en Tucumán.
El hallazgo se concretó en la Ruta Nacional 157, al sureste tucumano.
En la ocasión, gendarmes detuvieron una camioneta Toyota Hilux que transitaba desde el sur hacia Famaillá.
Nacif, el hombre de 60 años que conducía el vehículo, se mostró sorprendido y nervioso al toparse con el control.
Los gendarmes detectaron que la sustancia estaba en la caja del vehículo.
Uno de los puntos relevantes del caso está vinculado con el valor del cargamento incautado.
Los 470 kilos de cocaína estarían valuados en U$S 2.300.000 (dólares), que representa una cifra de $3.313.725.000 (pesos argentinos), aproximadamente.
Los “ladrillos” de cocaína tienen el sello del delfín. En el ámbito policial y judicial de Argentina, es un logotipo en bajorrelieve que los cárteles y organizaciones criminales imprimen en los “ladrillos” de cocaína de alta pureza. Este sello sirve como un indicador de “calidad”.
En los últimos años, las fuerzas de seguridad han intensificado los operativos en el norte argentino, centro y litoral del país, logrando incautar toneladas de esta droga marcada con el logo del delfín oculta en vehículos, transportes de carga y camiones de mudanza.
Por otra parte, se supo que Enrique Santos Catulo y Ernesto Catulo Chamas fueron vinculados al clan Ale, una organización criminal destacada de Tucumán.
Enrique Santos Catulo tiene antecedentes en la Justicia Federal. En diciembre de 2017 fue condenado a cuatro años de prisión por integrar la asociación ilícita que, según la sentencia, habían conformado los hermanos Ángel “El Mono” y Rubén “La Chancha” Ale para lavar activos provenientes de distintas actividades ilícitas, entre ellas el tráfico de drogas. Según el fallo, utilizaba la concesionaria para canalizar y justificar ingresos del grupo.
Ernesto Catulo Chamas fue mencionado durante el juicio al clan Ale, aunque nunca fue procesado.