La denuncia por un corte de energía llevó a personal de la EC Sapem en Tinogasta a descubrir que la causa estaba asociada a un ilícito: el robo de las partes internas de un transformador.
La denuncia por un corte de energía llevó a personal de la EC Sapem en Tinogasta a descubrir que la causa estaba asociada a un ilícito: el robo de las partes internas de un transformador.
El corte afectó a la localidad de La Troya, dónde personas desconocidas destruyeron el transformador de 40Kv para hacerse de sus partes internas que luego son vendidas en desarmaderos, para eso tiran a tierra el equipo con gran riesgo de electrificación para ellos mismo, además de los cortes de servicio que ocasionan a los usuarios.