Padres denuncian mala praxis tras la muerte de su hijo
Los padres de Pablo Barrios apuntan contra dos médicos por presunta negligencia. El joven falleció luego de que le dieran el alta.
Sebastián Barrios y Tereza Magdalena Castillo atraviesan el dolor más profundo: la muerte de su hijo, Pablo Barrios, el joven que falleció el sábado pasado en Córdoba luego de un dramático derrotero médico que hoy es materia de investigación judicial.
Según relataron los padres, todo comenzó tras un siniestro vial ocurrido en la localidad de Los Castillos, departamento Ambato, cuando Pablo impactó con su moto contra un caballo. A pesar del violento choque y del fuerte golpe en la cabeza, el joven logró recorrer casi tres kilómetros hasta su casa para alertar a su familia sobre lo ocurrido.
De inmediato fue trasladado en clave roja al Hospital San Juan Bautista. Allí, según denuncian sus padres, comenzó una pesadilla. Aseguran que Pablo permaneció alrededor de una hora en una camilla sin recibir la atención que su cuadro requería. Luego fue ingresado a terapia intensiva, donde permaneció cuatro días.
Un médico de apellido Sanna les informó que presentaba un traumatismo de cráneo con sangrado. Sin embargo, pese a la gravedad del cuadro, a los cinco días recibió el alta médica. “Nos dijeron que los mareos y la falta de visión eran normales y que en 30 días iba a estar bien”, señalaron.
Ante la falta de mejoría, acudieron al Hospital Junín, donde fue atendido por el doctor Galarza, a quien también denunciaron. Según los padres, el profesional avaló el alta y minimizó los síntomas, otorgándole un turno de control para esta semana. “Lo triste es que ya no lo tengo más a mi hijo”, expresó Sebastián, quebrado por el llanto.
Desesperados y sin respuestas para una derivación en ambulancia, decidieron trasladarlo por sus propios medios en un colectivo de línea hasta Córdoba. Al llegar al Hospital San Roque, los médicos —según el testimonio de la familia— se mostraron sorprendidos por el avanzado cuadro de gravedad y cuestionaron que no se hubiera realizado antes una intervención quirúrgica que, según les explicaron, podría haber permitido descomprimir la inflamación y detener el sangrado.
Pese al esfuerzo del equipo médico cordobés y a una cirugía de urgencia, el desenlace fue fatal.
La Justicia de Córdoba instó inmediatamente a los padres a radicar la denuncia y se realizó de oficio la autopsia. El informe ya fue remitido al despacho del fiscal de Instrucción N°1, Hugo Costilla, quien interviene en el caso tras la presentación formal realizada ante el fiscal general Alejandro Gober.
Entre lágrimas, Sebastián y Tereza piden que se investigue a fondo lo ocurrido. “Queremos justicia. Que esto no le pase nunca más a otra familia. Nunca más otro Pablito”, suplicaron. La causa ahora avanza para determinar si existieron responsabilidades médicas en la atención inicial y si hubo demoras o decisiones que pudieron haber cambiado el trágico desenlace.