Los dos hombres hallados sin vida en una lancha sobre el río Coronda, en Santa Fe, finalmente fueron identificados.
Los dos hombres hallados sin vida en una lancha sobre el río Coronda, en Santa Fe, finalmente fueron identificados.
Se trata de José Oscar Cabrera y Félix Martín Cabrera, quienes fueron víctimas de un doble homicidio el último día de diciembre.
Las familias contaron que habían salido a cazar para darles de comer a sus hijos, pero los mataron “como a un perro”.
Los hombres eran primos oriundos de Alto Verde.
Habían salido en canoa hacia la zona de islas el martes por la tarde para cazar, algo que solían hacer con frecuencia y esta vez con motivo de las fiestas de fin de año.
Según pudo saber el portal airedesantafe del testimonio de los familiares, los Cabrera solían regresar de madrugada sin inconvenientes, pero en esta ocasión no respondieron a los llamados telefónicos, lo que les generó cierta preocupación.
“Los llamábamos y no contestaban. Queríamos encontrarlos. Siempre iban a la zona de islas y volvían de madrugada, nunca pasó nada”, relató Daniel, el hermano de una de las víctimas.
“Cazaban para que los hijos y sobrinos tengan para comer en las fiestas. José tiene tres hijos y Martín una nena. Somos gente humilde, no tenemos para comer. Mi hermano fue a buscar un plato de comida y lo mataron como a un perro”, añadió Noemí, la cuñada de las dos personas fallecidas.
Durante la tarde del miércoles, los vecinos de la región advirtieron la presencia de una lancha sin rumbo sobre la corriente de agua y dieron aviso al 911.
Personal de la Comisaría 19ª de Sauce Viejo y efectivos de la Prefectura Naval Argentina acudieron al lugar y constataron la presencia de dos cuerpos sin vida dentro de la embarcación, junto a un animal vacuno muerto y al menos un arma de fuego.
La lancha había quedado encallada entre camalotes a la altura de la calle Jujuy, en el distrito costero.
Cuando encontraron los cuerpos en la embarcación a la deriva del río, los investigadores intentaron determinar la identidad de ambos mediante la toma de huellas dactilares.
También rastrearon la matrícula de la lancha y analizaron el animal, con el objetivo de identificar al propietario.
“No tenían problemas con nadie, los dos eran un pan de Dios”, explicó el familiar.
“Ellos no llevaron perros, acá tenemos cuatro. En la canoa estaba todo: los teléfonos, el motor, el arma legal. Si alguien les apuntó por algo, que expliquen por qué, pero no tenían que matarlos”, añadieron.
Las primeras pericias criminalísticas, a cargo de la Policía de Investigaciones, determinaron que ambos hombres presentaban múltiples heridas de bala compatibles con disparos de escopeta. En la escena del crimen se hallaron cartuchos de plomo, lo que sugirió un ataque a corta distancia. La principal hipótesis de los investigadores apuntó a un posible enfrentamiento vinculado al animal muerto que estaba junto a las dos víctimas. Pero la familia negó este punto al afirmar que no tenían conflictos con nadie.n