jueves 26 de mayo de 2022

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Condena

Hermanos fueron hallados culpables en un hecho de abuso sexual

La Cámara Penal Juvenil dio a conocer el fallo. El hermano mayor fue condenado a ocho años, mientras que al hermano menor se le fijará la pena al cumplir la mayoría de edad.

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
25 de marzo de 2022 - 17:33

La jornada fue extensa. En Chacabuco al 200, dos grupos de personas aguardaban en la puerta del Tribunal Penal Juvenil, a la espera del veredicto. Un grupo apoyaba a los hermanos acusados; el otro, a la víctima, una adolescente. Los hermanos llegaron acusados por el delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado por la participación de dos o más personas”. El hecho sucedió en noviembre de 2020. Por entonces, la víctima tenía 13 años. El joven imputado tenía 19 años y su hermano, 16.

El debate comenzó el lunes. En el transcurso de las primeras tres jornadas, declararon algunos testigos. Los testimonios más importantes fueron el del la de adolescente víctima, quien pidió ser escuchada, y también el de chico acusado, quien dio la versión. El miércoles, se había realizado una inspección ocular en la casa de la chica, donde se produjo la agresión sexual.

En la cuarta audiencia, los jueces de la Cámara de Sentencia Penal Juvenil Rodrigo Morabito, Silvio Martoccia y Elizabeth Cabanillas escucharon los alegatos. Por tratarse de un delito contra la integridad sexual, más aún con una víctima y uno de los acusados adolescentes, la audiencia se desarrolló a puertas cerradas.

Fuentes consultas por El Ancasti indicaron que el fiscal Penal Juvenil Guillermo Narváez mantuvo la acusación para ambos acusados. No obstante, para el hermano mayor pidió una pena de ocho años y seis meses de prisión. En tanto que para el chico, quien aún es adolescente, pidió que se lo declare penalmente responsable por el delito por el que vino incriminado. En agosto, cumple la mayoría de edad. A partir de entonces, estarían dadas las condiciones para fijar una audiencia de imposición de pena, de acuerdo con lo establecido en la Ley Provincial 5544 de Régimen de Responsabilidad Penal Juvenil. A la vez, pidió el inmediato traslado del hermano mayor al Servicio Penitenciario Provincial y al hermano adolescente, al Centro Juvenil Santa Rosa. Al finalizar su alegato, consideró que existía “una constelación de pruebas, cuya luminosidad orienta al estado de certeza sobre la culpabilidad de los imputados”.

A su turno, la asesora de Menores Daniela Faerman Cano adhirió al planteo del representante del Ministerio Público Fiscal. A la vez, puso énfasis en que en el marco de estos procesos, la perspectiva de género adquiere un valor muy importante como una forma de pensar el Derecho. Para la asesora, poner la atención en la víctima es poner en tela de juicio prueba impertinente para basar una decisión en estereotipos.

La asesora Faerman Cano solicitó, en razón que la presencia de los testigos había puesto en evidencia que en ese barrio, niños, niñas y adolescentes tenían una visión estereotipada y considerando que muchas de las actuaciones que se pusieron en evidencia no habrían ocurrido en caso de que estos niños hubieran recibido Educación Sexual Integral (ESI), se oficie al Ministerio de Educación para que implemente la ESI en las escuelas públicas y que lo haga con carácter de urgente en la escuela aledaña al barrio en que vivían la víctima y los acusados. También pidió que se oficie al Ministerio de Salud para que implemente en ese barrio un programa de educación sobre derechos de Salud Sexual y Reproductiva.

Por su parte, los abogados de la defensa Fernando Contreras y Marcos Gandini rechazaron los planteo del fiscal del fuero especializado. Ambos defensores solicitaron para sus asistidos la absolución lisa y llano o, en su defecto, la absolución por el beneficio de la duda.

Finalizados los alegatos, ambos acusados, en su última palabra, insistieron en su inocencia. Tras un cuarto intermedio para deliberar, el Tribunal dio a conocer el veredicto. Por unanimidad, ambos hermanos fueron hallados culpables en el delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado por la participación de dos o más personas”. Al hermano mayor, se lo condenó a la pena de ocho años de prisión. Al hermano más chico, se lo declaró penalmente responsable. En agosto cumplirá la mayoría de edad y se podrá fijar la audiencia de imposición de pena. Hasta tanto la sentencia quede firme, podrán permanecer alojados en su casa, con pulsera electrónica.

Además, en el veredicto, el Tribunal resolvió oficiar al Ministerio de Educación a los fines de que prevea en las agendas escolares la implementación de la Ley Nacional 26.150 de ESI como así también se oficie al Ministerio de Salud, a efectos de establecer un programa de salud sexual y reproductiva y al Sistema de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes para que se tomen las medidas adecuadas a los fines de resguardar a la víctima como al adolescente imputado.

Defensa

Una vez conocido el veredicto, Marcos Gandini, abogado del hermano mayor condenado, adelantó que una vez conocidos los fundamentos casaría la sentencia. “Condenaron a dos chicos totalmente inocentes, me juego a que esto se va a volver a repetir en un futuro con otros chicos. Se condenó injustamente a mi defendido”, expresó.

Sin ESI, no se puede decidir

En 2006, entró en vigencia la Ley Nacional 26.150 de Educación Sexual Integral (ESI) pero, a casi 15 años de la sanción de esta norma, de ESI no se habla. La Educación Sexual Integral es una herramienta que ayuda a prevenir abusos sexuales, infecciones de transmisión sexual (ITS) y prevenir embarazos no deseados. En Catamarca, la adhesión se logró a finales de 2018, tras el rechazo en el Congreso de la Nación al proyecto de despenalización y legalización del aborto.

El día que en el recinto catamarqueño se trató el proyecto de adhesión, hubo diputados que consideraron que había que esperar un poco más y debatir. Para entonces, ya habían pasado 12 años de la sanción. La diputada Cecilia Guerrera expresó que la ESI es un pedido de niños, niñas y adolescentes y que se debía respetar su derecho a expresar su opinión y tener en cuenta sus dichos.

En alguna oportunidad, años atrás, desde el sector de Salud se había reconocido que algunas adolescentes y jóvenes tenían el deseo de ser madres. Nadie duda de que la maternidad debe ser deseada pero solamente, a través de la educación se puede tener mayor y mejor visión del futuro que cada persona puede desear construir para su vida. La maternidad es una opción pero hay otras más y solo con educación se puede acceder.

En septiembre de 2020, UNICEF dio a conocer algunas estadísticas con relación de la prevención del embarazo no intencional en la adolescencia. Bajo el lema “Por un encuentro seguro y placentero”, se desarrolló la campaña Puedo decidir, que fue dirigida a chicos y chicas de 13 a 18 años.

Según se indicó, el 70% de los embarazos en adolescentes no son intencionales: ocurrieron durante una relación sexual sin protección anticonceptiva o por imposición.

Todo embarazo no intencionado es una vulneración de los derechos reproductivos de los y las adolescentes. Según el Plan Nacional de Prevención del Embarazo no Intencional en la Adolescencia 2017-2019 (Plan ENIA), en Argentina, 1 de cada 4 de las mujeres que tuvo su primer hijo en esa etapa tendrá el segundo antes de los 19 años. El Ministerio de Salud de la Nación, en tanto, alerta que en el 80% de las maternidades públicas del país, el 29% de las adolescentes fue madre por segunda o tercera vez antes de los 20. Si la ESI falla, no se puede decidir.

Fundamentos 8 de abril

Seguí leyendo
LO QUE SE LEE AHORA
Accidente en la Avenida de Circunvalación.

Te Puede Interesar