domingo 3 de mayo de 2026
Sobreseimiento dictado por el Juzgado de Control de Garantías N°4

Dos fallas de la fiscalía debilitaron la causa por abuso contra Nahuel Filippín

Para el juez Sago, la fiscal Antonino no logró acreditar que el abogado realizó un aporte determinante para la concreción del delito sexual.

La causa por abuso sexual que involucra al abogado Nahuel Filippín sumó un nuevo revés judicial para la Fiscalía de Violencia Familiar y de Género, a cargo de Ruth Alejandra Antonino, luego de que en 2025 el juez Marcelo Sago anulara la elevación a juicio por una falla procesal de la acusación y ahora dispusiera el sobreseimiento de Filippín respecto de la imputación por abuso sexual con acceso carnal en calidad de partícipe necesario.

La resolución representa un nuevo golpe para la estrategia fiscal: primero, por no haber resuelto a tiempo un pedido de prueba clave, como la pericia psicológica de la víctima, solicitada por la defensa a cargo de Juan Pablo Morales; y luego, porque no logró sostener con prueba suficiente la teoría de que Filippín tuvo una participación penalmente relevante en el abuso atribuido a su primo, Neri Maximiliano Sarmiento Balastegui.

El planteo llegó al Juzgado de Control de Garantías N°4, donde Sago hizo lugar a la nulidad. Superado ese trámite, la causa volvió a avanzar y regresó nuevamente al control judicial. Esta vez, el eje estuvo puesto en la imputación contra Filippín por abuso sexual con acceso carnal en calidad de partícipe necesario.

Según la acusación fiscal, Filippín pasó a buscar a su ex pareja, la trasladó junto a Balastegui hasta un inmueble de Banda de Varela y, ya en el lugar, insistió para que mantuviera relaciones sexuales con su primo. Luego se retiró, dejándola sola, momento en el que, según la denuncia, se concretó el abuso sexual.

Sin embargo, el juez concluyó que esos elementos no alcanzaban para sostener la acusación bajo esa figura penal. Señaló que ni el traslado de la víctima, ni las insistencias previas, ni la supuesta omisión de auxilio permitían acreditar un aporte esencial y determinante para la concreción del delito, requisito indispensable para configurar la participación necesaria.

Sago también remarcó que la propia denunciante declaró que Filippín se retiró del lugar antes de que ocurriera el hecho, bajo la excusa de ir a buscar hielo, y consideró que no se probó con precisión que hubiera estado en condiciones reales de advertir el ataque y asistirla. En la resolución, el magistrado sostuvo que esas conductas podían resultar reprochables en el plano ético o social, pero no alcanzaban para configurar una complicidad penal bajo la calificación elegida por la fiscalía.

Incluso dejó abierta la posibilidad de que el accionar pudiera eventualmente encuadrar en otra figura penal, aunque aclaró que esa redefinición excedía su competencia en esta etapa.

Con esos argumentos, hizo lugar a la oposición presentada por la defensa y dictó el sobreseimiento de Filippin respecto de ese hecho, mientras que Balastegui sí fue elevado a juicio oral como presunto autor material del abuso sexual con acceso carnal.

Pese a esta decisión, Filippín seguirá camino a juicio por encubrimiento agravado por ánimo de lucro, hurto simple y desobediencia judicial.

Tanto la fiscalía como la querella, representada por Sebastián Ibáñez, apelarán el sobreseimiento.

Con la nulidad de la elevación a juicio primero y el posterior sobreseimiento por abuso después, la causa dejó expuestas dos observaciones judiciales decisivas sobre la actuación de la Fiscalía de Violencia Familiar y de Género, y debilitó de manera significativa la acusación sostenida por Antonino.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar