sábado 31 de octubre de 2026
Femicidio de Eugenia Olivera

Femicida confeso: "Asumo esta responsabilidad; incineré un cuerpo"

Jesús Eliseo Guerrero aceptó la acusación. Fue condenado a la pena máxima: prisión perpetua. En julio de 2021 asesinó a su expareja y madre de sus hijos. Su cuerpo fue hallado en septiembre de ese año.

Jesús Eliseo Guerrero llegó a la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Tercera Nominación escoltado por personal del Servicio Penitenciario. Eran casi las 13 cuando arribó para la audiencia de admisión de evidencia por el femicidio de Eugenia Olivera, su expareja y madre de sus hijos. Estuvo solo; ningún familiar se acercó a acompañarlo en una audiencia que definiría su destino. La fiscal de la Segunda Circunscripción Judicial, Soledad Rodríguez, lo había imputado por el delito de “homicidio doblemente calificado por haberse cometido en contra de una persona con la cual mantiene una relación de pareja en grado de autor y en concurso ideal en contexto de violencia de género”.

Dada esta imputación, oportunamente el expediente fue remitido a la Oficina de Gestión de Audiencia (OGA) del Poder Judicial para la realización de un juicio por jurados. El caso de Eugenia iba a ser el primer femicidio sometido a juicio popular en el interior catamarqueño. Sin embargo, Guerrero decidió confesar y admitir su responsabilidad.

“¿Entiende y acepta la acusación que fue leída?”, preguntó el juez director Jorge Palacios. Guerrero, desde el banquillo de los acusados, respondió que sí. “Lo entiendo y ratifico”, expresó.

En septiembre de 2021, los restos de Eugenia Olivera aparecieron en el paraje de Agua Salada, a unos 30 kilómetros de la ciudad de Andalgalá, al margen de la ruta provincial 46 camino a Belén. El hallazgo se produjo a unos 100 metros de la ruta, ‘campo adentro’. De acuerdo con las primeras investigaciones, se estableció que el crimen había sido cometido a mediados de julio de ese año. La investigación por el caso se abrió tras un pedido de ayuda de una amiga de Eugenia, quien hizo la publicación en su cuenta de Facebook. El posteo se realizó el 6 de septiembre. "Ella es una amiga de la infancia de Tucumán. María Eugenia Olivera vive en Catamarca, Andalgalá. Supuestamente dicen que viajó a Tucumán para visitar amigas; otros, que vino a buscar empleo pero su última conexión de Whatsapp fue el 16 de julio. Nunca más escribió. Desde julio no se sabe nada de ella. Aquellas personas o amigos cercanos que la hayan visto o estado con ella por favor comunicarse conmigo por MP. Tiene 3 hijos y jamás los dejaría solitos. Gracias", había escrito.

En un primer momento, la fiscal Soledad Rodríguez estuvo a cargo de la investigación. Entre las primeras medidas, ordenó el arresto de Guerrero. Eugenia lo había denunciado por violencia de género en febrero de 2021. Fue imputado por el femicidio. Después de conocer la acusación, decidió declarar. Lo hizo durante cuatro horas. Contó que fueron juntos con Eugenia al lugar en donde se encontraron los restos calcinados. Relató que siempre solían detenerse en ese sector cuando iban a Belén. Declaró que habían discutido y que luego él se habría retirado hasta su moto para buscar el mate. Cuando regresó, Eugenia estaba tirada en el suelo, sin signos vitales. Manifestó que eso lo asustó y allí decidió quemar el cuerpo.

Alegatos

Tras asumir su responsabilidad, el fiscal del caso Martín Camps –quien finalizó la investigación y elevó la causa a juicio- y el fiscal de Cámara Augusto Barros mantuvieron la acusación contra Guerrero. El fiscal Camps advirtió que el acusado presenta “características obsesivas”. “Mató e incineró el cuerpo para ocultar su delito”, aseguró.

A la vez, remarcó la personalidad violenta del imputado y que Eugenia se encontraba en una situación de desamparo y desigualdad. “El acusado ratificó de forma libre y voluntaria. Hubo una discusión, con fuerza física y amenazas. La incineró. Se valió de su condición física. Despreció su rol de madre. Hubo un despliegue de violencia durante cinco años”, remarcó.

El fiscal Camps detalló que se recabaron testimonios que acreditaron los malos tratos y la violencia verbal por parte de Guerrero. Además, de acuerdo con el informe socioambiental tras la primera denuncia se dejó constancia del temor de Eugenia por la denuncia. “Se demuestra la violencia que desplegó por cinco años que concluyó con el femicidio. Hay un marco histórico de violencia”, insistió.

A su turno, el fiscal Barros señaló que meses después del crimen, en una requisa, se encontraron entre las pertenencias de Guerrero la documentación de Eugenia y algunas tarjetas. “No hay posibilidad de mesurar la pena. No queda más alternativa que la prisión perpetua”, sostuvo.

Por su parte, Juan Pablo Morales, abogado defensor de Guerrero, ratificó el acuerdo. “Reconoció y admitió su responsabilidad”, manifestó.

Condena

Pasada la instancia de alegatos, Guerrero hizo uso de su derecho a una última palabra. “Asumo esta responsabilidad. Acepto que incineré un cuerpo. Hay signos de violencia… Acepto todo. En el momento que tomo la decisión de incinerar el cuerpo –lo dice con voz quebrada- fue un momento que después pude pensar. Hoy acepto; pienso que no tiene precio. Por más que yo haya declarado otra cosa, ratifico todo”, expresó.

El magistrado pasó a un breve cuarto intermedio y luego de unos minutos dio a conocer el veredicto. El secretario de Cámara, Carlos Robledo, hizo la lectura de la sentencia. “El juez director resolvió declarar culpable a Jesús Eliseo Guerrero como autor penalmente responsable por el delito de homicidio doblemente calificado. En consecuencia, se lo condena a la pena de prisión perpetua”, indicó.n

Expediente

Imputación

Guerrero fue hallado culpable en el delito de "homicidio doblemente calificado por la relación de pareja, en concurso ideal, en contexto de violencia de género" y condenado a prisión perpetua.

Febrero de 2021

Eugenia Olivera había denunciado a su expareja Eliseo Guerrero por violento. En la denuncia había dejado asentado que sentía temor.

22 de julio de 2021

En el paraje de Agua Salada, a 30 kilómetros de Andalgalá, a 100 metros a la ruta provincial Nº 46, Guerrero y Eugenia discutieron. Guerrero dijo que Eugenia se descompensó y que no tenía signos vitales. Por ello decidió incinerar el cuerpo.

6 de septiembre de 2021

Una amiga de Eugenia posteó en Facebook para saber sobre su paradero. "Su última conexión de Whatsapp fue el 16 de julio. Nunca más escribió. Desde julio no se sabe nada de ella. Aquellas personas o amigos cercanos que la hayan visto o estado con ella por favor comunicarse conmigo por MP. Tiene 3 hijos y jamás los dejaría solitos. Gracias", había escrito.

7 de septiembre de 2021

Los restos de Eugenia aparecieron calcinados en Agua Salada.

Tras la imputación, Guerrero declaró por cuatro horas, contando su versión.

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