Familiares de víctimas de un siniestro vial denuncian parálisis judicial
A casi cinco meses del choque, denuncian que el conductor sigue libre y que la empresa no brinda asistencia para el costoso tratamiento de la hermana sobreviviente.
Grave. El hecho ocurrió en diciembre.
A casi cinco meses del siniestro vial que causó la muerte de Ariana Romero y dejó con graves secuelas a su hermana menor, Azul Mora, la familia denuncia la falta de medidas contra el conductor involucrado y la ausencia de apoyo por parte de la empresa dueña del vehículo en el que se trasladaba. El suceso ocurrió el 13 de diciembre de 2025, en la localidad de Capayán.
El accidente fue protagonizado por una camioneta Toyota Hilux perteneciente a la empresa Jais Servicios Mineros y Construcciones SRL, la cual era conducida por José Ashraf Jais Beddur. El siniestro resultó en el fallecimiento de Ariana Romero tras una internación en un centro de alta complejidad en Buenos Aires, y dejó a su hermana menor, Azul Mora, con una severa incapacidad para caminar.
Como consecuencia del impacto, ambas sufrieron fracturas. Ariana, que presentaba un cuadro de mayor complejidad con triple fractura de pelvis y otras complicaciones, fue derivada inicialmente al Hospital San Juan Bautista. Sin embargo, debido a la gravedad de su estado, el 1 de enero se decidió su traslado en un vuelo sanitario hacia CABA, donde permaneció bajo cuidados intensivos hasta su fallecimiento.
La familia señala que, a pesar del tiempo transcurrido, no se ha ordenado ninguna medida judicial contra Jais Beddur quien, según denuncian, continúa "con su vida normal" mientras el proceso permanece estancado. La familia manifestó su dolor ante lo que consideran una "justicia a distintas velocidades". En su comunicado, comparan su situación con otros siniestros viales recientes en la provincia, como el ocurrido con un vehículo de la Universidad de Catamarca en San Martín, donde la institución asumió la responsabilidad y la justicia actuó rápidamente. "No podemos aceptar que existan víctimas de primera y víctimas de segunda. No podemos resignarnos a que la vida de nuestra hija valga menos", expresaron en el escrito.
El impacto económico
Debido a la falta de contacto o asistencia por parte de los responsables y sus representantes, la familia ha tenido que costear elevados tratamientos médicos y traslados ya sea a Buenos Aires en el caso de Ariana, y de Azul a la ciudad de San Fernando de Catamarca. Todos los tratamientos han sido costeados por la familia mediante la solidaridad de la comunidad de Capayán.
Actualmente, la situación de salud de Azul es una de las mayores preocupaciones; tras haber sido sometida a una intervención quirúrgica, la niña deberá ser operada nuevamente para la colocación de una nueva prótesis en su pierna izquierda que le permita moverse libremente debido a la falta de cobertura y apoyo por parte de los involucrados en el siniestro, sus allegados mantienen activa la realización de rifas y colectas solidarias en la comunidad de Capayán para costear los complejos y costosos tratamientos de rehabilitación que su condición requiere.
La familia concluyó su reclamo asegurando que no cesarán en su pedido de justicia: "No vamos a callarnos. No vamos a rendirnos. Buscamos tranquilidad para una familia destrozada y que Azul tenga una respuesta que le permita evolucionar".