Mientras avanza la investigación de un ataque que terminó con una joven de 20 años herida con un arma blanca en el departamento Fray Mamerto Esquiú, la familia de la víctima aseguró que su expareja fue el instigador del hecho.
Pidió la detención de la expareja y una adolescente. La Fiscalía ordenó secuestrar sus celulares.
Mientras avanza la investigación de un ataque que terminó con una joven de 20 años herida con un arma blanca en el departamento Fray Mamerto Esquiú, la familia de la víctima aseguró que su expareja fue el instigador del hecho.
"Ella sufrió violencia de género por parte de la familia de su ex y ahora tenemos que hacerlo público porque es gravísimo", relató Norma, madre de la chica que por las heridas recibió 10 puntos de sutura en el rostro.
"Él (la atacó) con mi sobrina porque él es cómplice. Hay pruebas de que llevó a mi sobrina (menor de edad) y que los dos agredieron a mi hija y además hicieron abandono de persona porque ella llegó a la casa como pudo en su moto, llena de sangre. Él dice que se cayó y que se lastimó con otras cosas, y no es verdad", agregó.
Explicó que hasta el día del incidente su hija trabajaba en dos lugares "y con todo esto se le cortó todo. Yo le había dicho a Farías (expareja que por el hecho estuvo arrestado cerca de dos días), que la deje de molestar", lamentó.
Dijo que la chica se separó del sujeto aproximadamente en diciembre "por los hechos de violencia de género que vivió, cuando fue atacada por él en la casa paterna de su suegro. Pero también agredió a un chico que ella conoció después de separarse. Siempre estuvo encima de ella y siempre la maltrató. (Ahora) mantiene una relación con la (agresora) y pido que se haga justicia, que no quede como un caso más. A mi hija le cortaron la cara".
Para finalizar remarcó que los dos "le hicieron muchísimo daño a mi hija y a la familia (y a pesar de una prohibición de acercamiento), continúan hostigándonos por las redes sociales". Por su parte, la joven víctima reiteró que Farías la sujetó para que la adolescente le causara heridas cortantes. "Vi que el día del ataque él le dio algo a mi prima pero nunca imaginé que me pudieran hacer esto", apuntó.
La familia de la chica es representada por la abogada Marcela González, que se constituyó en querellante.
La querella realizó una ampliación de denuncia donde la damnificada aportó más detalles sobre lo sucedido. La Fiscalía Penal Juvenil ordenó secuestrar los teléfonos de Farías y la adolescente, y les impuso restricciones de acercamiento.