martes 7 de abril de 2026
Durante un ritual de iniciación

El "bautismo" del horror: imputan a diez jugadoras de hockey por abuso sexual

Tras varias idas y vueltas, la Justicia mendocina avanzó en la causa por una violenta práctica de "bautismo" contra una compañera menor de edad en abril de 2023.

Lo que debía ser una celebración por el ascenso a la Primera División del Club Alemán de Mendoza se transformó en una pesadilla judicial que, tras casi dos años de idas y vueltas, dio un giro determinante. La Justicia mendocina imputó formalmente a diez jugadoras de hockey del plantel superior por el delito de abuso sexual simple, agravado por la participación de dos o más personas, en perjuicio de una compañera que al momento del hecho tenía 16 años.

El caso, ocurrido el 20 de abril de 2023 en Guaymallén, había sido archivado inicialmente bajo el polémico argumento de que "no hubo contacto físico directo". Sin embargo, una revisión jerárquica del Ministerio Público Fiscal reactivó el expediente, calificando las prácticas denunciadas como delitos penales y no como meros "ritos de iniciación". La querella sostiene que las acusadas sometieron a la menor a vejaciones físicas y psicológicas bajo una falsa premisa de pertenencia deportiva.

El relato de la víctima es crudo y detalla una emboscada planificada. Según su declaración, fue llevada al baño bajo el engaño de que le teñirían el pelo, pero allí comenzó el calvario. “Me sentí tan humillada, yo se los dije. Una hora y media riéndose de mí, mientras decían hasta cosas de mi mamá”, confesó la joven, quien hoy tiene 18 años. La denuncia describe una fila de menores obligadas a desnudarse y a cubrirse con papeles antes de ser vendadas con toallitas femeninas.

La violencia escaló rápidamente entre risas y comentarios de índole sexual. La víctima recordó la presión psicológica y el hostigamiento constante durante el ataque: “Me preguntaban si era virgen, me sacaron la toalla y una decía ‘dale, dale, que la M. te quiere ver la c…’”. Además, relató cómo la obligaron a ingerir alimentos de forma degradante y a simular posturas animales mientras el resto del plantel filmaba la escena con sus teléfonos celulares.

A pesar de que la joven manifestó su negativa y advirtió sobre sus alergias ante los elementos que le introducían en la boca, las agresoras no se detuvieron. “Me sentí vulnerable, humillada, y sentí tanto miedo de que reaccionaran mal si les decía que me quería ir, que no podía hablar”, explicó ante la justicia mendocina. El sometimiento incluyó consignas humillantes bajo la amenaza latente de quedar fuera del grupo social y deportivo.

Tras el episodio, la ley del silencio intentó imponerse en el chat grupal de las jugadoras. Una de las señaladas habría advertido a la víctima con una frase lapidaria: “Si vos hablás, saltamos todas”. No obstante, la denunciante decidió avanzar para romper con una cultura de maltrato institucionalizada en el hockey. “Creo que no hablaron por querer seguir jugando en Primera, por seguir perteneciendo”, reflexionó sobre el silencio de otras compañeras que también habrían sido víctimas.

Desde la defensa de las imputadas, encabezada por los abogados Fernando Peñaloza y Mariana Silvestri, rechazan la calificación penal. Sostienen que se trató de "chistes o bromas" y sugieren que detrás de la denuncia existe un interés económico vinculado a una demanda civil millonaria contra el club.

En ese sentido, solicitaron la nulidad del proceso, alegando que la fiscalía actuó con "inusitada premura" tras la reapertura de la causa. Mientras tanto, la causa penal avanza con una posible pena de 3 a 10 años de prisión para las imputadas.

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