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Los hechos sucedieron en el interior

Duras condenas por abuso sexual contra dos jóvenes

Fueron juzgados en distintas Cámaras. Uno de ellos fue penado a 12 años y seis meses y el otro, a 11 años de prisión. Los sospechosos habían llegado detenidos a juicio.
30 de marzo de 2022 - 23:15

Luciano Pabón ocupó el banquillo de los acusados de la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Tercera Nominación. En la vereda de enfrente, en la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación también estaba siendo juzgado otro sujeto. Ambos debían responder por delitos contra la integridad sexual. Pabón había sido imputado por “abuso sexual con acceso carnal”; el otro, por “abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo efectuado de manera continuada”.

En la mañana, el joven había llegado al banquillo de los acusados de la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación esposado y escoltado por los guardias del Servicio Penitenciario Provincial. Hace aproximadamente dos años fue denunciado por una agresión sexual en su entorno familiar, en el interior provincial.

El debate se inició el lunes último. Por tratarse de un delito de instancia privada, el debate se realizó a puertas cerradas. Fuentes consultadas por El Ancasti indicaron que el fiscal de Cámara Ezequiel Walther, en la instancia de alegatos, mantuvo la acusación de “abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo efectuado de manera continuada”. A la vez, el representante del Ministerio Público Fiscal peticionó una pena de 14 años. A su turno, el abogado defensor Juan Pablo Morales solicitó la absolución por el beneficio de la duda o, en su defecto, que se morigere la pena.

Finalizados los alegatos, los jueces Silvio Martoccia, Luis Guillamondegui y el subrogante Fabricio Gershani Quesada pasaron a un cuarto intermedio para deliberar. Por unanimidad, el Tribunal lo halló culpable del delito por el que venía incriminado. A la vez, fijó la pena de 12 años y seis meses de prisión. Finalizada la audiencia, el ahora penado retornó al penal de Capayán.

Puertas adentro

El abuso sexual es un delito de poder y de sometimiento. En un gran porcentaje, tales ultrajes suceden en el entorno íntimo familiar. El abuso sexual puede ser cometido por el padre, abuelo, hermano, tío, sobrino, hermanastros (intrafamiliar) o por alguien que no comparte el hogar ni la familia (extrafamiliar).

Especialistas en esta temática advirtieron, de acuerdo con algunas estadísticas, que al menos la mitad de los casos se produce en el seno del hogar; el victimario, es decir quien perpetra el abuso, es alguien conocido por la víctima y, por lo general no es sólo conocido, sino que tiene algún grado de familiaridad. En este sentido, señalaron que el máximo riesgo de que niños, niñas y adolescentes sean víctimas de un abuso sexual está en la seguridad del hogar, la escuela o el club.

El abuso sexual en la infancia (ASI) posee datos estadísticos que son dramáticos. En Argentina, algunos estudios estiman que uno de cada cinco niños o niñas son abusados por un familiar directo antes de los 18 años. La edad media de inicio del abuso es de 8 años.

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En cuanto al abusador, estadísticamente éste será hombre y es una persona que el niño o la niña conoce y en quien confía. Los estudios afirman al respecto que algo más de la mitad de esas agresiones sexuales sucederá en la propia casa del niño o en la de los abuelos. A la vez, se indica que los casos se revelarán durante la adolescencia, cuando pueden romper el pacto de silencio, es decir cuando la niña o el niño ya no sienta temor por las amenazas de su agresor sexual.

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