miércoles 29 de junio de 2022

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De acuerdo con estadísticas del Poder Judicial

Denuncias por agresiones sexuales aumentaron en un 20%

Los datos corresponden a 2021 en relación con los hechos denunciados en 2020 en la 1ª Circunscripción Judicial.

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23 de mayo de 2022 - 00:05

Las agresiones sexuales son una de las formas de violencia más extremas que sufren mujeres, niños, niñas y adolescentes. Valiéndose de la fuerza física, de armas, amenazas o en ocasiones aprovechándose de la confianza de las víctimas –sobre todo en determinados tipos de ultrajes-, los agresores sexuales menoscaban su integridad sexual, causando no sólo un daño físico, sino también psicológico y emocional.

De acuerdo con estadísticas del Poder Judicial de Catamarca, durante 2021 en la Primera Circunscripción Judicial se registraron 429 denuncias por delitos contra la integridad sexual. En comparación con 2020, cuando se registraron 360 por los mismos delitos, se advierte que el incremento oscila el 19,16 %. Es importante tener en cuenta que esta Circunscripción Judicial comprende los departamentos Ambato, Ancasti, Capayán, Capital, El Alto, Fray Mamerto Esquiú, Paclín, Santa Rosa y Valle Viejo. Es decir, abarca a nueve de los 16 departamentos catamarqueños.

En detalle, durante el año pasado hubo 338 denuncias por “abusos sexuales”, 44 por “acoso sexual”, uno por “corrupción de menores”, 22 por “exhibiciones obscenas” y uno por “pornografía”. En 2020, por “abusos sexuales” hubo 229 denuncias, 34 por “acoso sexual”, 27 por “exhibiciones obscenas”.

En este contexto, se destaca que en el primer tramo de este 2022, entre las tres Cámaras de Sentencia en lo Criminal y la Cámara de Sentencia Penal Juvenil se efectuaron, aproximadamente, 30 audiencias –entre debates y suspensiones de juicios a prueba, por delitos de variada índole-. No obstante, entre febrero y los primeros días de abril, se concretaron alrededor de 15 audiencias por delitos contra la integridad sexual. En gran medida, los casos que juzgaron fueron abusos sexuales en la infancia (ASI) intrafamiliares y muchos de éstos sucedieron en el interior. En algunos casos, los acusados llegaron a debate en libertad y en otros, detenidos. En un altísimo porcentaje, los acusados fueron declarados culpables y condenados a prisión efectiva.

“Grooming”

El delito de “grooming” o ciberacoso es relativamente nuevo, dado que fue incorporado en el Código Penal Argentino (CPA) en 2013. Este modo de abordaje es un delito. El CPA, en el artículo 131, estipula que será penado con prisión de seis meses a cuatro años el que, por medio de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad con el propósito de cometer cualquier delito contra su integridad sexual.

No obstante, año a año se registran más denuncias. En la Primera Circunscripción Judicial en 2020 se registraron 20 denuncias. En 2021 hubo 21.

El “grooming” es el acoso de adultos a niños, niñas y adolescentes, a través de las nuevas tecnologías de información y de comunicación (NTIC), redes sociales, teléfonos celulares o internet. El agresor busca persuadir para crear una “amistad” y de esta manera lograr un acercamiento que le permita obtener imágenes, videos con contenido sexual, e inclusive un posible acercamiento físico para abusar sexualmente de la víctima.

A través de este delito, el “groomer” –así se define a este tipo de acosador- estudia a la víctima al conocer cuáles son sus intereses, gustos, actividades, entre otros. Generalmente, el primer contacto se realiza en las redes sociales y en ocasiones el agresor falsifica su identidad pasándose por otro chico. Una vez consolidada la relación de amistad y confianza, el agresor no duda en empezar el acoso sexual, solicitando material pornográfico o un encuentro sexual.

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Tanto del Sistema de Protección de chicos y chicas como desde el ámbito de la Justicia exhortan a padres, docentes y demás personas que tengan sospechas o sepan sobre abusos sexuales a niños, niñas y adolescentes a que realicen la denuncia penal correspondiente. Al respecto, advirtieron que los delitos contra la integridad sexual a chicos y chicas son de instancia privada pero de acción pública. La sola sospecha alcanza para realizar la denuncia. Además, en el contexto de pandemia por coronavirus COVID-19, los expertos advirtieron que niños, niñas y adolescentes se encuentran más sobreexpuestos en internet. El hecho de permanecer en sus hogares los lleva a estar hiperconectados en redes sociales. Por ello, se recomienda el acompañamiento de padres, madres y demás adultos responsables y del fortalecimiento de la Educación Sexual Integral (ESI).

En caso de que padres, docentes o tutores identifiquen un caso, no se deben borrar las conversaciones -servirán como prueba-. Pueden realizar captura de pantalla. Tampoco se recomienda bloquear ni escrachar al acosador en redes sociales porque dificultará su identificación por la Justicia.

A fin de detectar y prevenir es importante prestar atención a las actividades de chicos y chicas en las redes sociales. Hablar con ellos para advertirles y enseñarles a no enviar fotos y que no asistan a encuentros con desconocidos que contactaron por internet, son los consejos principales. Estar atentos a cambios de conductas es otra recomendación para los adultos a cargo del cuidado de chicos y chicas.

El grooming es un delito. Ante la duda o sospecha, cualquier persona puede llamar a la Línea 102 de Ayuda a Niños, Niñas y Adolescentes en riesgo o denunciar penalmente.

Un delito que se complejiza

Los delitos contra la integridad sexual también se han complejizado en los últimos tiempos. “Los tiempos han cambiado y la implementación de nuevas tecnologías se desvió no sólo hacia el grooming sino también para almacenar con fines sexuales propios o para divulgarlos, lo cual es otro tipo de delito: la difusión de material de abuso sexual de niños, niñas y adolescentes (MASNNA)”, había indicado el fiscal de Cámara Alejandro Dalla Lasta.

“Se advierte de manera notable que hay un incremento notable de casos intrafamiliares, en primer lugar, y muchos abusos crónicos, en cuanto al tiempo de comisión, muy largos, reiterados en el tiempo propiciados por la cercanía, la preeminencia de la víctima y compartir los ámbitos de vida”, había señalado Ezequiel Walther, también fiscal de Cámara.

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