Causa López Márquez: rechazaron el pedido de prescripción de la segunda denuncia
La Cámara de Apelaciones en lo Penal y de Exhortos rechazó los recursos de apelación interpuestos por el fiscal Jonathan Felsztyna y el defensor del cura Raúl Eduardo López Márquez, rechazando así la prescripción solicitada por ambos y ordenó que la segunda denuncia contra el sacerdote siga su curso de investigación. Lo resolvió al considerar que el abuso sexual infantil no prescribe por aplicación de la Convención de los Derechos del Niño, tal como ya lo tiene sentado dicho tribunal en la primera causa por abuso sexual contra el cura López Márquez.
La semana pasada los jueces de la Cámara de Apelaciones en lo Penal y de Exhortos escucharon a la segunda víctima de abuso sexual que tiene como sospechoso al sacerdote Raúl Eduardo López Márquez y luego pasaron a cuarto intermedio hasta hoy, 1 de octubre, para dar a conocer el fallo.
En esa oportunidad, el primero en hacer uso de la palabra fue el fiscal del caso, Jonathan Felsztyna, quien defendió su resolución de desestimar la denuncia y ordenar su archivo por prescripción. El representante del Ministerio Público insistió en la desestimación de la causa y criticó la decisión del Tribunal de reenviar el expediente a su fiscalía, argumentando que, para garantizar la imparcialidad, este debería ser remitido a otro fiscal, conforme a lo establecido en el artículo 334 del Código Procesal Penal.
Por su parte, el defensor del cura, Marcos Gandini, pidió que se confirme la prescripción dictaminada por el fiscal, mientras que el querellante particular, Sebastián Ibáñez, solicitó que se ratifique la decisión del juez de Control de Garantías, que rechazó la resolución del fiscal y ordenó continuar con la investigación penal preparatoria.
Finalmente, hoy, los jueces resolvieron rechazar la prescripción solicitada y ordenó que la segunda denuncia contra el sacerdote siga su curso de investigación.
Los hechos denunciados ocurrieron entre 1997 y 2001 en la casa parroquial de Chumbicha, departamento Capayán, cuando la víctima tenía 12 años.