Analizarán 17 muestras biológicas que se levantaron en la casa de Rojas
Un pelo hallado en la ropa interior de Rojas, un juego de sábanas con un ADN masculino y los hisopados a Silvina Nieva y a Fernando Rojas, entre las más importantes.
Peritos y policías afuera de la casa de Rojas.
El fiscal de Instrucción N° 5, Hugo Costilla, ordenó que se realicen pericias a unas 17 muestras biológicas que fueron levantadas en la vivienda del ministro de Desarrollo Social, Juan Carlos Rojas, durante los días 4, 5 y 6 de diciembre de 2022. Esos elementos serán evaluados por los especialistas del Laboratorio Satélite Forense. Entre los más relevantes, se encuentran un pelo hallado en la ropa interior de Rojas; muestras de un vaso que nunca fueron peritadas; un juego de sabanas que tiene un ADN masculino; hisopados a la imputada, Silvina Nieva, y al hijo del ministro, Fernando Rojas, entre otros.
De acuerdo a lo señalado por Costilla, en el decreto emitido el 26 de junio de este año, en un calzoncillo de Rojas se encontró un pelo que jamás fue tipificado, y debe determinarse si es pelo humano, si se trata de vello púbico o cabello, y si es factible realizarle un perfil genético.
También mencionó que hay muestras que se tomaron de un vaso que nunca fueron requeridas para un análisis genético. En este sentido, consideró que en caso de que ese vaso haya sido utilizado por Rojas o por un tercero en las horas previas al deceso, las muestras podrían contener ADN salival.
El fiscal pidió un nuevo análisis de los hisopados subungueales de Silvina Nieva y de Fernando Rojas. Esto se debe a que, en un primer estudio, ambos hisopados tenían cantidad insuficiente de ADN para determinar perfil genético.
Otro punto clave está en el juego de sábanas secuestrado en el marco de la causa. En las fundas de almohada se detectó saliva humana y un perfil de ADN que pertenecería a un hombre. Hasta ahora, no se realizó el cotejo con los perfiles de Rojas, de su hijo Fernando Rojas, ni de ningún otro sospechoso o persona que tenía acceso a la casa del ministro. Para Costilla, es importante peritar el juego de sábanas puesto que tuvo “contacto directo con la superficie del dormitorio donde Rojas pernoctó las noches previas al deceso y, eventualmente, con terceras personas que pudieran haber compartido o accedido a ese espacio”. En este sentido, explicó que se tiene que hacer una nueva pericia para “agotar toda posibilidad de identificar material genético de interés para la investigación”.
Para el representante del Ministerio Público Fiscal (MPF), es necesario que las 17 muestras sean sometidas a análisis “a fin de determinar si sobre las superficies de esos objetos -que estuvieron en el interior del domicilio en los días críticos- se encuentran perfiles de ADN de terceras personas no declaradas, o si, por el contrario, todos los rastros pertenecen exclusivamente a Rojas, a su
hijo Fernando Rojas, a la imputada Silvina Nieva y/o a alguna de las personas a las que se le sacó muestras para su perfilado genético”.
Revelación
Costilla reveló que al momento en que se produjo la muerte de Rojas, en Catamarca no había un protocolo para levantar y custodiar muestras biológicas ante muertes violentas. Esto lo señaló en el decreto que emitió el 26 de junio de este año, con el que ordenó que se realicen pericias a una serie de muestras biológicas. Para Costilla, esta cuestión generó perjuicio a la causa.
“Es menester poner de resalto que, al momento de ocurrencia de los hechos investigados -diciembre de 2022-, no se encontraba
plenamente operativo en Catamarca un protocolo unificado y vinculante para el levantamiento, registro, embalaje, rotulación y cadena de custodia de muestras biológicas en escenas de muerte violenta”, remarcó Costilla en los considerandos.
Según el fiscal, esto produjo “una orfandad normativa que incidió directamente en la capacidad de establecer con precisión la trazabilidad de cada uno de los elementos colectados”.
En este sentido, explicó que solamente algunos indicios que había en la casa de Rojas pudieron ser rastreados para un análisis posterior. “Como consecuencia de ello, de 96 indicios demarcados en los 14 ingresos documentados a la escena del crimen, solo una fracción que fue efectivamente levantada y registrada en las planillas de manchas y en las respectivas actas de procedimiento pudo ser individualizada para su posterior análisis, y aun así con serias dificultades derivadas de los cambios de registros y nominación de cada muestra en los sucesivos pases entre dependencias: desde una técnica en la escena, al Laboratorio de Toxicología y Química Legal de la Policía de la Provincia, luego al Laboratorio Satélite Forense de Catamarca y finalmente al Área de Genética”, profundizó.
Para Costilla, se trata de “deficiencias estructurales” que no impiden que el MPF realice “un esfuerzo por rescatar el máximo de información útil para la investigación” con el pedido de las nuevas pericias a las muestras biológicas.