Adolescentes fueron denunciados por viralizar imágenes íntimas de una compañera
Los padres de la chica aseguran la difusión de este material es usado para hostigarla y humillarla.
Online. La violencia virtual también es real.
“Cada vez que tenemos la oportunidad de bardearla, la bardeamos”, dijo, a través de sus redes sociales, una adolescente. Lo reconoció públicamente. El “bardeo” tiene un contexto y una denuncia penal en trámite. A mediados de año, la madre de una chica realizó una denuncia penal por la difusión de imágenes íntimas de su hija de 17 años. Tres compañeros de la escuela privada a la que concurren fueron sindicados. Por este hecho, intervienen el fiscal Penal Juvenil Guillermo Narváez y la asesora de Menores Carolina Acuña Barrionuevo.
La exposición de la intimidad de la adolescente continuó con el hostigamiento. Ante esta situación, la madre de la chica, que también es abogada y la representa en la querella, puso en conocimiento de la Fiscalía Penal Juvenil hechos posteriores, ocurridos durante el viaje de egresados de los adolescentes. Según sostuvo, se evidencia la continuidad del hostigamiento.
De acuerdo con información a la que pudo acceder El Ancasti, la querella indicó que “la difusión de este material íntimo volvió a ser utilizada como instrumento de hostigamiento, humillación y exposición de su intimidad”. Según se precisó, recientemente la chica tuvo su viaje de egresados con sus compañeros de promoción. En este mismo viaje, también estuvieron dos de los tres adolescentes denunciados por la difusión de las imágenes íntimas.
La situación fue incómoda para esta chica porque la presencia de compañeros vinculados a hechos que afectaron gravemente su intimidad representó una circunstancia emocionalmente difícil de afrontar.
En este contexto, la adolescente se había comunicado con su familia para dar aviso sobre una situación de violencia sufrida en pleno viaje de egresados. Un momento de felicidad, entre compañeros, se convirtió en una agresión. La chica sufrió agresiones verbales, burlas y humillaciones por parte de otras chicas que formaban parte del viaje. Estas agresiones refirieron al material íntimo que se difundió y por el que se inició una investigación. Para la querella, ésta es la prueba de la viralización impulsada por los tres compañeros denunciados.
Según contó la propia adolescente a su madre, una chica —de la misma escuela pero de otra división— expuso esta situación a través de una red social. Esta compañera reconoció que hubo una agresión, insultos y burlas dirigidos contra su persona, su cuerpo y su aspecto físico. A la vez, remarcó el antecedente de la difusión de imágenes íntimas para humillarla. Además, esta adolescente reconoció haberse reído del daño emocional de la chica. Para ella, “se trataba de un mal que le estaba sucediendo y que ella lo estaba disfrutando”.
“Esta difusión íntima continúa generando consecuencias perjudiciales en su vida cotidiana, aún después de iniciada la investigación penal. No se trata solamente de la difusión originaria de material sino de su posterior utilización como instrumento de nuevas humillaciones, que son causa directa de la divulgación del video por los adolescentes denunciados”, señaló la querella.
Violencia online
“Hasta que no se vació el vaso no lo dejé y la mina no hacía nada, mientras le caía todo el agua”, dijo entre risas, en redes sociales, la adolescente que compartió el viaje de egresados con la chica a quien expusieron su intimidad. La misma adolescente reconoció que le cantaron insultos con referencias a su persona: “que se tenía que teñir el pelo, que se le marcaba la panza en las fotos”.
Eran varias chicas contra una compañera. “La mina empezó a llorar, como si le hubieran matado a la madre al frente. Nosotras no parábamos, los chicos tuvieron que decirnos ‘se están yendo al choto, paren’. Sí, la verdad, nos fuimos un poco al choto bardeándola con el video pero que se cague”, sentenció.
La agresión continuó en el hotel. “Nos dijeron que le estaba dando un brote psicótico y yo estaba tentada porque era un mal que le estaba pasando a ella y yo lo estaba disfrutando. Cada vez que tenemos la oportunidad de bardearla, la bardeamos”, reconoció la compañera.
Así, un caso que comenzó con la difusión de un video íntimo suma ahora otro material que circula en redes: el relato de una de las agresoras, que cuenta entre risas lo que hizo y reconoce haber usado ese video para humillar a su compañera.
La agresión tiene, además, un rasgo particular: fue entre chicas. Según el propio relato de la autora, los varones del grupo fueron quienes les pidieron que pararan. Ellas no pararon. Primero circuló la intimidad de una adolescente. Ahora circula la burla.
Recursos para las escuelas
La difusión no consentida de imágenes íntimas no termina con la publicación del material. También puede dar lugar a nuevas humillaciones, hostigamiento y exposición, incluso en espacios presenciales. La viralización del relato sobre lo ocurrido durante el viaje de egresados vuelve a poner en discusión el papel de las instituciones educativas frente a la violencia digital y sus consecuencias fuera de las pantallas.
La Guía Ema, que ofrece recursos para abordar estas situaciones en el ámbito escolar, plantea la necesidad de escuchar sin juzgar, proteger a quien sufrió la violencia y evitar su revictimización. El desafío no se limita a actuar ante la difusión de un video, sino también a intervenir cuando ese material se convierte en motivo de nuevas humillaciones.
Este documento orienta a las instituciones educativas en el abordaje de la violencia digital. Propone actuar con perspectiva de derechos, acompañar a quienes la sufren e intervenir sobre las dinámicas grupales, sin revictimizar. Su objetivo es brindar recursos para prevenir y abordar situaciones que muchas veces generan desconcierto en las comunidades educativas.
Las herramientas están. La pregunta es cómo se aplican. Catamarca cuenta con la Ley Provincial 5.402, que previene, sanciona y busca erradicar el maltrato, el acoso escolar y el bullying entre pares, promoviendo una cultura de paz en las escuelas públicas y privadas, y con la Ley Provincial 5.385, que crea un programa de capacitación escolar y familiar para promover el uso seguro de internet y las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTIC) en niños, niñas, adolescentes y docentes. A ese marco se suma el Protocolo de Actuación ante Situaciones Complejas en las Instituciones Educativas, que incluye pautas específicas para situaciones de ciberacoso.
El desafío es que esas herramientas se traduzcan en acciones concretas de prevención, acompañamiento y protección. Porque cuando la intimidad de una adolescente se convierte en motivo de burla, la violencia no queda confinada a una pantalla. Puede continuar en el aula, en un viaje de egresados y en los vínculos cotidianos. Las herramientas están. La intervención, también importa.