Detienen a un ginecólogo en Chaco por presunta mala praxis y abusos sexuales
La Justicia ordenó allanamientos en el domicilio, consultorio y sanatorio donde trabajaba Gustavo Osmar Kumiega, secuestrando documentación y material biológico.
El ginecólogo Gustavo Osmar Kumiega fue detenido en Resistencia, Chaco, luego de una serie de allanamientos ordenados por la Justicia provincial. La causa investiga presunta mala praxis. También enfrenta denuncias por presuntos abusos sexuales durante consultas y en otros ámbitos ajenos a su actividad profesional.
La titular del Equipo Fiscal Nº 6, Mariana Echarri, ordenó una serie de operativos simultáneos en el domicilio del profesional, su consultorio privado y el sanatorio Femechaco, donde trabajaba. Durante los allanamientos, los investigadores recolectaron documentación, dispositivos electrónicos y otros elementos de interés para la investigación.
Este martes se realizó un allanamiento con resultado positivo en el sanatorio Sarmiento de Resistencia, donde los investigadores secuestraron material biológico vinculado con los estudios patológicos realizados en el establecimiento a mujeres que denunciaron presunta mala praxis.
Por el momento, no trascendieron detalles sobre la cantidad ni las características del material biológico secuestrado, ni sobre las pericias que se realizarán para determinar su relevancia en la investigación. Del procedimiento participaron el Equipo Fiscal N° 6, la División de Cibercimen y Trata de Personas
Las denuncias contra el ginecólogo en Chaco
A comienzos de este mes dieron a conocer las denuncias de siete mujeres contra Kumiega por presuntos abusos sexuales y prácticas médicas irregulares. Las presentaciones describen situaciones ocurridas durante consultas ginecológicas, comentarios de contenido sexual y contactos posteriores a través de redes sociales.
Una de las pacientes Jésica contó a Telenoche que había acudido al consultorio para solicitar análisis de sangre y controlar su dispositivo intrauterino (DIU). En esa consulta, el médico realizó una ecografía transvaginal de una manera que consideró irregular.
“Me acariciaba las piernas mientras tenía el transductor dentro. Yo no supe qué hacer, no me podía mover, pero sabía que todo ese procedimiento estaba mal”, indicó la mujer.
Otra de las denunciantes sostuvo que el profesional le habría entregado medicamentos vencidos y cuestionó las maniobras realizadas durante un estudio. También se incorporaron a la investigación capturas de conversaciones privadas en las que, según las presentaciones, el médico les enviaba mensajes de contenido personal.
Entre ellos figura uno que se difundió públicamente: “Te vendría bien un doctorcito amoroso, generoso y paseador”.
La defensa del ginecólogo, por su parte, rechazó que las conductas denunciadas constituyan delitos y sostuvo que las prácticas médicas se ajustaron a los protocolos de la especialidad.