se INICIA EL DEBATE EN LA CÁMARA PENAL DE SEGUNDA NOMINACIÓN

Una cabeza guateada que terminó con una “ruleta rusa” y una víctima fatal

Joaquín Zárate Acevedo, por el delito de “homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego”.
miércoles, 22 de septiembre de 2021 · 01:08

La noche del 11 de abril de 2020, durante la etapa más estricta de aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia de coronavirus COVID-19, Joaquín Oscar Zárate Acevedo y Juan de la Cruz Pacheco compartían, junto con otras personas, en una vivienda del barrio Santa Marta, en la zona sur capitalina. En esa ‘juntada’, un revólver Colt calibre 32 largo apareció en escena. Un disparo puso fin a la vida de Pacheco.

El fiscal de Instrucción de Novena Nominación, Jonathan Felsztyna, estuvo a cargo de la investigación. Por este hecho de sangre, Zárate Acevedo fue imputado por el delito de “homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego”. El acusado, en audiencia indagatoria, aseguró que el disparo del revólver fue accidental. Según su testimonio, había sido invitado a la fiesta de cumpleaños de su tío y que para la ocasión habían preparado una cabeza guateada. En la ocasión, no faltaron las bebidas alcohólicas. Habían comenzado a consumir desde horas tempranas hasta la noche.

Zárate Acevedo había llegado a la reunión con el arma de fuego que había encontrado en la casa donde se había mudado recientemente. "Llevó el arma para mostrarles a sus amigos. No sabía que tenía una bala", había indicado Orlando del Señor Barrientos –por entonces su abogado defensor-.
La investigación descartó que el incidente haya ocurrido mientras las personas jugaban a la "ruleta rusa" o porque el sospechoso haya actuado a modo de venganza por un ajuste de cuentas. Una mala maniobra con el arma habría sido la causante del disparo que terminó con la vida de Pacheco.

 

Imputación
Oportunamente, la defensa había solicitado el cambio de calificación por “homicidio culposo”. A su criterio, su defendido no había tenido la intención de matar; es decir, el dolo homicida. No obstante, sí habría tenido una actitud imprudente al momento de manipular el arma. Al mismo tiempo, pidió la nulidad del acta de prisión preventiva.

El planteo fue dirimido en la Cámara de Apelaciones y los magistrados resolvieron no hacer lugar al planteo. De esta manera, confirmaron la prisión preventiva del acusado, quien debía esperar el debate en el Servicio Penitenciario de Capayán.

A un año y cinco meses, está previsto que el debate se inicie hoy en la Cámara Penal de Segunda Nominación. El Tribunal estará presidido por el juez Luis Guillamondegui. El Ministerio Público Fiscal estará representado por el fiscal de Cámara Gustavo Bergesio. En tanto que la defensa será ejercida por el abogado Roberto Mazzucco. 

 

“Agravante genérica”
De acuerdo con el Código Penal Argentino, los “homicidios simples” preveían una escala penal de entre ocho y 25 años. Sin embargo, en agosto de 2000, a través de la Ley Nacional 25297 hubo una modificación en relación con el aumento de la escala penal prevista para delitos que se cometan con violencia o intimidación contra las personas mediante el empleo de un arma de fuego. De esta manera, el artículo 41 bis estipula que “cuando alguno de los delitos previstos en este Código se cometiera con violencia o intimidación contra las personas mediante el empleo de un arma de fuego la escala penal prevista para el delito de que se trate se elevará en un tercio en su mínimo y en su máximo, sin que ésta pueda exceder el máximo legal de la especie de pena que corresponda”. Este agravante no será aplicable cuando la circunstancia mencionada en ella ya se encuentre contemplada como elemento constitutivo o calificante del delito de que se trate, se advierte, porque hay delitos que ya necesitan el arma, como por ejemplo portación de arma de fuego, por eso no puede agravarse de nuevo.

En este contexto, en 2004 entró en vigencia la Ley Nacional 25886, popularmente conocida como “Ley Blumberg”. En su articulado se establece que el Poder Ejecutivo nacional dispondrá las medidas pertinentes para facilitar el registro gratuito y sencillo de las armas de fuego de uso civil o uso civil condicionado, por el término de seis meses. Asimismo, en el mismo término, se arbitrarán en todo el territorio de la Nación, con contralor de la máxima autoridad judicial que en cada jurisdicción se designe, los medios para recepcionar de parte de la población la entrega voluntaria de toda arma de fuego que su propietario o tenedor decida realizar. 

Otras Noticias