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En un intento de asalto

Investigan crimen de un actor de Italia varado por la pandemia de COVID-19

Era argentino, radicado en Italia. Recibió un balazo cuando delincuentes asaltaban a un vecino.
29 de septiembre de 2020 - 02:07 Por Redacción El Ancasti

Un ciudadano argentino que vivía en Italia, pero había quedado varado por la pandemia del coronavirus en Mar del Plata, a donde acudió para visitar a unos familiares, murió luego de ser baleado por delincuentes que asaltaron y golpearon a un joven vecino.

El crimen tuvo lugar en horas de la madrugada de este domingo en Chacahuac al 6.300, del barrio Las Toscas, en la periferia de la ciudad, y tuvo como víctima a Lucas Maniglia Ferando, de 48 años, quien vivía en Europa desde hacía dos décadas.

Maniglia, que tenía pasaje para viajar a la ciudad de Milán, pero no pudo hacerlo por la interrupción del tránsito aéreo, recibió un disparo en el abdomen y murió horas más tarde cuando había sido llevado al Hospital Interzonal de Mar del Plata.

El episodio comenzó cuando cinco delincuentes asaltaron a un joven de 23 años, vecino de la víctima, mientras salía de su casa y ya había abordado su auto particular.

Los asaltantes se bajaron de otro auto, se metieron en el del damnificado y empezaron a golpearlo, en algunos casos con la culata de un arma de fuego.

El joven, cuya pareja e hijo de 3 años se encontraban en la casa de los padres de ella, fue arrastrado hacia su casa donde continuó la brutal golpiza, a la que los agresores añadieron patadas.

Al parecer, Maniglia escuchó ruidos y decidió auxiliar a su vecino, con el que había establecido en los últimos meses una relación de amistad.

Cuando atravesaba el camino hacia la vereda y prendió su celular para afrontar la oscuridad de la noche, uno de los asaltantes realizó un disparo y el hombre fue impactado en el abdomen.

Según indicaron voceros policiales, al diario La Capital de Mar del Plata, la bala recorrió varios metros y sorteó árboles y ligustrinas hasta impactar en Maniglia.

El joven vecino, llamado Matías Romero, de 23 años, a pesar de la brutal golpiza que recibió de parte de los asaltantes, que tras el disparo decidieron escapar, auxilió al herido y esperó a su lado la llegada de la ambulancia que lo trasladó al hospital.

"Se llevaron la vida de una persona que era casi perfecta.

Cuando llegó, él cambió todo el barrio, ayudaba a todos, había logrado hacer una unión entre los vecinos", resumió Romero sobre el crimen.

Aseguró además que "por miedo" se mudará de esa zona y recordó a la víctima como "un hermano" y "un tipo estupendo", que llevaba adelante distintos emprendimientos para mejorar el barrio.

"Él vino en el verano, vivía en la casa más cercana a la mía, a unos 50 metros. Es un terreno grande, de más de dos hectáreas.

Estaba todo el día haciendo cosas, arreglando, en la huerta, tratando de mejorar el barrio. Era un tipo con una energía increíble. Lo agarró la pandemia y tuvo que postergar la vuelta, y nos hicimos muy amigos", contó Romero.  

"Era una persona perfecta", aseguró, quien agregó que desde que había llegado al barrio era "como un hermano" para él.
Romero recordó que todo comenzó cuando la madrugada del domingo fue abordado por cinco ladrones cuando salía de su casa, en Chacahuac al 6300, a buscar a su esposa y su hijo de tres años.

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