Marcelo Bertolotti, un arquitecto de 60 años, fue asesinado de siete balazos en su casa del barrio La Loma de la ciudad de La Plata. En la misma secuencia, a su esposa Nancy Santoro (62), la hirieron con otros cinco tiros. La primera versión del hecho que manejó la policía fue que se había tratado de un robo, pero luego de algunos minutos, el caso tuvo un giro inesperado y estremecedor: mientras era trasladado al hospital San Martín, el dueño de la vivienda acusó a su hijo, de 28 años, de haber sido el autor del violento ataque.
“Fue mi hijo el que nos disparó”, le dijo Bertolotti a los policías. Horas después moriría a causa de las graves heridas. La mujer, en tanto, se recupera y está fuera de peligro, por lo que su declaración se convertirá en un elemento clave para poder avanzar en la investigación que instruye el fiscal Juan Menucci.
Todo ocurrió en la noche del domingo en una casa ubicada en la calle 29, casi esquina 41. Los policías llegaron al lugar tras un llamado al 911 y según les aseguró el hijo -identificado como Guillermo Bertolotti- estaba en el baño cuando escuchó varios disparos de arma de fuego.
Supuestamente, al salir vio tirados a sus padres en el piso, cubiertos de sangre. Incluso, llegó a decir que el ataque fue perpetrado por tres personas que habían entrado a la casa para robar. Sin embargo, la versión de Marcelo cambió todo el panorama y el joven de 28 años quedó detenido.
La causa por el momento es investigada como “homicidio calificado por el vínculo”. En la casa, los investigadores secuestraron 13 vainas servidas calibre 9 milímetros, una pistola Taurus 9 milímetros y un revolver Ruby calibre 22.




