En párrafo aparte, las psicólogas indicaron que, de acuerdo con el trabajo realizado, la sustancia más consumida es la marihuana y, por detrás, los psicofármacos. “Paradójicamente, la marihuana y las pastillas siguen siendo las drogas más baratas pero se consume en cantidades alevosas. Es excesivo, abismal como se consume”, aseguraron.
Al mismo tiempo, destacaron que los privados de la libertad con mayor edad, cuando se le pregunta por el consumo, son más estructurados. Si consumen marihuana y cocaína comentan que no se animan al pegamento o a las pastillas, ejemplificaron. “Los más chicos empiezan por ahí, con pegamento o nafta, o se animan a probar otras cosas, que los consumidores más grandes no se animan. Empiezan más chicos. La cuestión de la marihuana, el alcohol y los psicofármacos, en una edad de inicio tan temprana, tiene que ver con esa falta de herramientas emocionales. La falta de contención social y familiar, la escuela como lugar de contención”, advirtieron.



