Detectaron una "bicicleta financiera" mediante una auditoría interna
Denuncian a un exempleado por una estafa de 20 millones a una distribuidora oficial de Arcor
El acusado aprovechaba la confianza comercial para cobrar cuentas corrientes y desviar los fondos a su cuenta personal. La fiscalía analiza la prueba documental, chats y extractos bancarios. La querella solicitó la detención.
La empresa catamarqueña Héctor Barrera e Hijo S.R.L., distribuidora oficial de los productos Arcor en la provincia, presentó una denuncia penal por el delito de estafa contra un ex empleado de ventas. Según la presentación judicial impulsada por el representante legal de la firma, de apellido Barrera Da Silva, y con el patrocinio del abogado Roberto Mazzucco, el ex empleado habría ejecutado un ardid sostenido en el tiempo que provocó un perjuicio económico estimado en forma preliminar en unos 20 millones de pesos.
La maniobra delictiva no saltó a la luz por reclamos de clientes, sino a partir de una auditoría contable y controles internos desplegados por la propia firma. La investigación privada reveló que el sospechoso, quien se desempeñaba como vendedor y cobrador en zonas de la Capital, Gran Catamarca e interior provincial, utilizaba una combinación de modalidades engañosas bajo el esquema conocido en el fuero penal como "bicicleta financiera".
El mecanismo principal consistía en cobrar facturas vencidas en efectivo o transferencias, retener ese dinero y tapar el faltante utilizando cobranzas posteriores realizadas a otros comercios. Para sostener el engaño, el vendedor adulteraba los duplicados de los recibos que rendía ante la administración, asignando montos menores o imputando los pagos a clientes distintos de los que realmente habían abonado. Asimismo, cuando las cuentas de los comercios quedaban bloqueadas en el sistema por deudas ficticias, el acusado desviaba la facturación a nombre de otros clientes.
Entre las pruebas aportadas ante la fiscalía en turno, la querella adjunto comprobantes de transferencias bancarias en las que el ex vendedor indicaba a los clientes depositar los fondos directamente en su CBU personal del Banco Nación. Se presentaron además capturas de pantalla de conversaciones de WhatsApp en las que el propio implicado habría admitido las irregularidades ante su supervisor antes de presentar una sorpresiva renuncia a su puesto laboral.
En el escrito de denuncia, la representación legal de la distribuidora ofreció el testimonio de clientes e integrantes del equipo administrativo y de logística, al tiempo que solicitó medidas informativas a entidades bancarias. Ante la gravedad de los hechos, el abuso de confianza y la magnitud del daño patrimonial, la empresa solicitó formalmente la imputación y detención del acusado.