Los tiempos cambiaron y la creencia de que “es preferible una cachetada a tiempo que un disgusto a destiempo” ya no es bien vista. De hecho, el Código Civil, reformado en 2015, derogó esta práctica. Sin embargo, en algunos lugares esta creencia continúa naturalizada.
Fuentes consultadas por El Ancasti informaron que en un paraje ubicado a 14 kilómetros de la localidad de Bañado de Ovanta, en el departamento Santa Rosa, la aplicación de un “correctivo” generó una pelea familiar que terminó con denuncia penal. Según se indicó, un hombre habría golpeado a su nieto de nueve años. El padre del nene –hijo del abuelo- molesto por lo sucedido golpeó a su propio padre. Ante esta situación, intervino en defensa del hombre mayor otro hijo –hermano y tío del niño-.
La mamá del nene denunció el hecho en la Comisaría. El fiscal de Instrucción en feria, Alejandro Gober, tomó intervención. Entre otras medidas, se dispuso la exclusión del hogar pero el hijo (padre del niño) habría decidido irse por decisión propia.
El viejo Código Civil de Dalmacio Vélez Sársfield, sobre los “correctivos”, indicaba que, en sentido práctico, constituían “la facultad de corregir o hacer corregir la conducta de los hijos”. Se trataba del famoso chirlo, palmada, tirón de pelo u oreja o similar castigo físico leve con que se intentaba poner fin a una situación no deseada respecto de la conducta de un hijo. Esta facultad debía ejercerse moderadamente, quedando excluidos los malos tratos, castigos o actos que lesionen o menoscaben física o psíquicamente a los menores, indicaba la norma derogada.
En los albores del Siglo XXI, el nuevo Código Civil y Comercial, que entró en vigencia en agosto de 2015, deroga directamente este poder o derecho de corrección de los padres hacia los hijos en sentido práctico, a través de una tajante prohibición de malos tratos, incluso en su faz moderada. El artículo 647 establece la prohibición de malos tratos y del castigo corporal en cualquiera de sus formas. “Los malos tratos y todo hecho que lesione o menoscabe física o psíquicamente a los niños o adolescentes, por más moderados que puedan ser, están prohibidos”, indica de manera tajante y sin lugar a dudas.
Otro hecho
Fuentes policiales informaron que ayer, pasadas las 13, efectivos de la Subcomisaría de San Antonio, Fray Mamerto Esquiú, se presentaron en el barrio 30 viviendas. En una casa arrestaron a una joven de 20 años sospechada de haber agredido a dos hermanas pequeñas. La joven fue trasladada y alojada en la Comisaría de la Mujer y el Menor, a disposición de la Fiscalía de Instrucción en feria.n
Dónde acudir
Los hechos de violencia familiar y de género pueden ser denunciados en las 11 Unidades Judiciales que funcionan en Capital, Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú.
También, se pueden denunciar en la Unidad Judicial Especial de Violencia Familiar y de Género, ubicada en avenida Maximio Victoria (ex Maipú norte) 118, frente a la Universidad Nacional de Catamarca. Ante la sospecha de que un niño, niña o adolescente pueda ser víctima de violencia o se le esté vulnerando alguno de sus derechos, está disponible la Línea 102 de Ayuda al Niño. Funciona las 24 horas, los 365 días del año.
En la sede de la Fiscalía Penal, ubicada en Junín al 600, también se reciben denuncias por hechos de violencia, tanto en el ámbito familiar como de género.