FUNDAMENTOS DE UNA CONDENA POR ESTAFA

“Alteró los datos de una fotocopia del DNI, causando un perjuicio”

Ana Laura Ahumada debe cumplir una pena dos años de prisión en suspenso y a pagar $50.000 de indemnización.
lunes, 27 de enero de 2020 · 01:03

En diciembre último, Ana Laura Ahumada ocupó el banquillo de los acusados del Tribunal Oral Federal (TOF) para responder por los delitos de “adulteración de documento” y “estafa”. Estaba acusada por tres hechos pero los jueces Enrique Lilljedahl, Juan Carlos Reynaga y Adolfo Raúl Guzmán, por unanimidad, la hallaron culpable en dos hechos y, por el tercero, resolvieron absolverla por el beneficio de la duda. 

En julio de 2013, una mujer -compañera de trabajo de la imputada- denunció en la Fiscalía Federal que fue víctima de una maniobra de estada y falsificación de su documento nacional de identidad (DNI). La acusada insertó una fotografía que no corresponde a la titular del DNI. Con la documentación apócrifa obtuvo un préstamo de $6.000 y compró dos televisores LED, por un valor de $16.000. En ambas maniobras, Ahumada fue hallada culpable. 

Los magistrados fijaron una pena de dos años de prisión en suspenso como así también la realización de trabajo comunitario. Al mismo tiempo, se fijó una indemnización de $50.000 para la víctima, una compañera de trabajo. De acuerdo con el expediente, la imputada había utilizado los datos de la damnificada para realizar compras y solicitar un préstamo de dinero.  

El debate se realizó en dos jornadas y la acusada se abstuvo a declarar. 

Quien sí se expresó, fue la damnificada, una vez conocido el veredicto. “Lo que padecí desde 2013 con mi familia, es irrecuperable. Desde abril de 2013, cuando me enteré que habían obtenido varios créditos y préstamos con mi nombre y supe que se trataba de una compañera de trabajo, tuve importantes problemas de salud porque a toda hora las empresas donde realizaron las operaciones me llamaban para pedirme que cancele las deudas que nunca contraje”, contó. 

En los fundamentos de la sentencia, los jueces indicaron que quedó comprobado que la imputada llevó a cabo la adulteración de documento privado y estafa, mediante la inserción de una fotografía -no correspondiente a la víctima- en el documento nacional de identidad perteneciente a esta última. De esta manera, se precisó, se obtuvo créditos por distintas sumas de dinero, también realizó compras con esta documentación apócrifa y no pagó las cuotas de estas. Las empresas, ante el incumplimiento, intimaron al pago de las deudas contraídas, a la víctima.

“Fue autora del delito de adulteración de documento (instrumento privado) y estafa en concurso ideal. La encartada alteró los datos de una fotocopia del DNI (de la víctima), incorporando una fotografía no correspondiente al DNI original, con el fin de inducir a terceras personas al error, para que tengan como cierta la identidad de la persona que portaba mencionada fotocopia de DNI, y así acceder a actos de disposición patrimoniales. Causó un perjuicio inmenso en el patrimonio y en la psiquis de la víctima, ya que tales acreencias se hicieron a su nombre, impidiéndole así poder acceder a posteriores créditos, ya que figuraba en el “Veraz” y estos le fueron denegados, además de sufrir diversos problemas de índole mental debido al estrés sufrido por la situación mencionada”, remarcaron.

Absolución

En tanto que, por el tercer hecho, por el que fue absuelta, detallaron que en mayo de 2013, se realizó una compra, en un local comercial, por la suma de $9.099, a través de una tarjeta de crédito. Sin embargo, en el marco de la investigación, tales circunstancias no quedaron debidamente corroboradas.

En la prueba pertinente, se indicó, no surge el convencimiento suficiente requerido. “La prenombrada, a pesar de haber realizado dos maniobras de la misma índole en fechas cercanas a esta, y que según el relato de la víctima se ha utilizado el mismo ardid criminoso, a este Tribunal no le es posible poder establecer en qué condiciones se realizó, ya que tanto de las declaraciones testimoniales como la prueba material incorporada a la causa, se carece de información necesaria. Solo obra un detalle de deuda como única prueba material, y no así la documentación utilizada para la realización de dicha compra. Es por esto que no se ha podido franquear su estado de inocencia que se le presume hasta tanto se demuestre, con prueba de cargo mediante, lo contrario y por ende su culpabilidad. Es por ello que es necesario disponer su absolución por el hecho nominado tercero, mediante el ‘beneficio de la duda’”, se explicó.n

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