miércoles 5 de agosto de 2026
EN LA CÁMARA PENAL N° 2

Llegó libre y lo condenaron a tres años y seis meses

Rafael Fabián Herrera (25) fue hallado culpable del delito de “robo agravado en poblado y en banda”.

Por Redacción El Ancasti

Rafael Fabián Herrera (25) había llegado a la Cámara Penal de Segunda Nominación en libertad. Debía responder por el delito de “robo agravado por el uso de arma y por ser cometido en lugar poblado y en banda”. Junto con él estaba coimputada Katherina Barrios Carrizo (21).

El hecho que los llevó a debate sucedió en la madrugada del 15 de enero de 2017. Un chofer de remís fue asaltado entre seis personas en el barrio Villa Eumelia, en la zona sur de la Capital. Le quitaron dinero, el celular y la ticketera y además fue golpeado.
En su alegato, Gustavo Bergesio, representante del Ministerio Público Fiscal, consideró que Barrios Carrizo “pudo no saber del elemento punzocortante”. Por ello, solo la acusó como partícipe principal en el delito de “robo en poblado y en banda” y pidió una pena de tres años.

En cuanto a Herrera, consideró que el hecho existió, aunque el imputado haya intentado torcer la verdad. “El remisero vio en sus manos –las de Herrera- algo que le permitió que le sacaran lo que le sacaron. Usó un arma y estaba con más de tres personas”. A la vez, remarcó que el acusado confesó el hecho “aunque torció algunos elementos”. El fiscal pidió una pena de cinco años de prisión.

A su turno, el defensor oficial Vicente Olmos Morales, en representación de Barrios Carrizo, resaltó que su defendida había reconocido que estuvo con amigos tomando alcohol con estupefacientes. “Nunca tuvo la idea del asalto. Es bastante castigo el hecho de estar en esta instancia”, consideró. Solicitó la absolución o, en su defecto, una pena en suspenso.
Orlando del Señor Barrientos, defensor de Herrera, indicó que el Ministerio Público Fiscal efectuó una acusación diferenciada. “Mi asistido dijo la verdad. No hubo un arma blanca; en ningún momento usó un arma”, señaló.

Ante esta situación, pidió que se retire el calificante “por el uso de arma”. A la vez, pidió una pena mínima.
“Fue por mi adicción (a los psicofármacos). Tengo dos hijos a quien dar de comer. Me arrepiento”, fueron las últimas palabras de Herrera antes de conocer el veredicto. Barrios Carrizo optó por el silencio.

Luego, los jueces Rodolfo Bustamante, Luis Guillamondegui y Alicia Cabanillas pasaron a un cuarto intermedio para deliberar. Por unanimidad, declararon culpable a Herrera en el delito de “robo calificado por ser cometido en lugar poblado y en banda” y, en consecuencia, lo condenaron a la pena de tres años y seis meses de prisión. El acusado había llegado a debate en libertad, por lo que se ordenó su inmediata detención. A la vez, se dispuso que en el Servicio Penitenciario realice un tratamiento de rehabilitación y que finalice los estudios.

Barrios Carrizo fue hallada culpable como partícipe principal en el delito de “robo calificado por ser cometido en lugar poblado y en banda” y se dispuso una pena de tres años de prisión en suspenso. Los magistrados fijaron pautas de conducta, entre ellas que termine la escuela secundaria o asista a una escuela de oficios.

El trasfondo
Este hecho de inseguridad tiene como trasfondo el consumo de sustancias estupefacientes. Los acusados admitieron que, tiempo atrás, consumían. Barrios Carrizo contó que esa madrugada había estado con sus amigos, entre ellos Herrera, tomando alcohol y pastillas. Luego, se fue al barrio La Viñita –a unas cuadras de donde estaban- para comprar más alcohol. “Con mi plata fui a comprar”, aseguró. En la esquina de Mardoqueo Molina y Avenida Hipólito Yrigoyen abordó un remís, conducido por Cristian Vega, quien la regresó hacia Villa Eumelia.

“Le pagué y bajé. Los chicos salieron y se le abalanzaron”, aseguró, dejando en claro que no había participado en el asalto. Según contó, un amigo la agarró del brazo y la sacó de ese lugar. La joven pidió perdón y dijo haberse sorprendido por la actitud de sus amigos. “No sabía que tenían un arma”, remarcó.
Herrera admitió que actuó “por la adicción”. A la vez, dijo que si bien no tiene antecedentes, sí estuvo involucrado en otros delitos contra la propiedad. “Las pastillas me perdían porque las mezclaba con alcohol”, confesó. Al mismo tiempo, reconoció el problema por el que atravesaba entonces. Según Herrera, hizo lo que hizo por la “necesidad de dinero para poder seguir consumiendo".

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