La elevación a juicio por el crimen de Miguel Ángel "Puchi" Apaza quedó firme y el voluminoso expediente ya se encuentra en la Cámara Penal N° 1 a la espera de que ese tribunal le fije fecha al debate oral y público.
La elevación a juicio por el crimen de Miguel Ángel "Puchi" Apaza quedó firme y el voluminoso expediente ya se encuentra en la Cámara Penal N° 1 a la espera de que ese tribunal le fije fecha al debate oral y público.
A fines de agosto, El Ancasti, en forma exclusiva, había publicado que la fiscal de la causa Myrian López había finalizado la investigación y resolvió enviar a juicio el caso con ocho imputados. Fuentes judiciales confirmaron ayer que las defensas no se opusieron al dictamen por lo que la citación a juicio quedó firme y el expediente ya fue girado a la Cámara Penal de calle San Martín al 300.
Seis personas están acusadas de haber participado en el asesinato ocurrido la madrugada del 4 de octubre de 2015. La calificación legal es “homicidio doblemente calificado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas”. Como coautores están: José Daniel Gordillo, su hermano Javier Pío Gordillo, Cristian Nicolás Gausto y Ramón “Coludo” Soria. En tanto que como “partícipes necesarios” fueron acusados Luis Ever Santos y Cristian Oscar Espinoza. Todos están excarcelados. Los hermanos Gordillo, porque se les venció el plazo de dos años de la prisión preventiva. El abogado defensor, Roberto Mazzucco, había solicitado el cese de la prisión preventiva porque ya habían superado los dos años previstos. Tanto la fiscal López como el juez de Control de Garantías N° 3 Porfirio Acuña rechazaron el planteo de la defensa, que presentó un recurso y la Cámara de Apelaciones le dio la razón. En junio de 2018 los hermanos abandonaron el Servicio Penitenciario Provincial.
Por su parte, Brian Saúl Juárez y Juan Carlos Encinas están acusados de encubrimiento. El primero porque habría escondido las armas y el otro por pretender cobrar el rescate de la moto robada.
Los otros imputados por el homicidio como coautores son Gausto y Soria, cuñado de los Gordillo. Éstos fueron detenidos en febrero de 2017 pero al mes siguiente fueron excarcelados ante la falta de pruebas.
El crimen
Esa madrugada de octubre, Apaza, quien tenía una pollería sobre avenida Choya, cerró las puertas de su negocio y se marchó a bordo de su automóvil Fiat Palio blanco. Fue rodeado por dos motos en la que viajaban cuatro sujetos que comenzaron a perseguirlo y le descerrajaron once disparos. Cuatro de ellos impactaron en su humanidad. El Palio quedó incrustado contra un poste del alumbrado público en plena avenida. Los autores se dieron a la fuga.
En un primer momento se creyó que se trataba de un ajuste de cuentas con el sello narco, pero con el avance de la pesquisa se conoció el presunto origen de la disputa: el robo de una motocicleta a “Kity” Gordillo -hermana de los ahora sospechosos- y que el clan Apaza no le había entregado pese al supuesto pago del rescate.
Éste habría sido el móvil para que los hermanos Gordillo junto con otras personas de confianza planearan el asesinato y el posterior encubrimiento.