A finales de abril de este año, la intersección de avenida Güemes y 25 de Mayo, en la Capital, se convirtió en el escenario del crimen de Sergio Andrés Suárez (23). El joven fue ultimado de una puñalada. Por este violento hecho de sangre, Sergio “Colerito” Brizuela fue imputado por el delito de “homicidio simple agravado por el uso de arma en calidad de autor”. De acuerdo con la investigación, no estuvo solo. Matías Fernando Garay fue acusado por el mismo delito pero como “partícipe secundario”. A casi ocho meses del crimen, está previsto que hoy los imputados ocupen el banquillo de los acusados. De acuerdo con la agenda judicial, la audiencia se realizará en la Cámara Penal de Tercera Nominación. El Tribunal estará integrado por los jueces Jorge Palacios, Patricia Olmi y Marcelo Soria.
Según la crónica policial, el domingo 28 de abril alrededor de las 7 de la mañana en un kiosco de Güemes y 25 de Mayo, Suárez se encontraba junto con dos amigos. Se presentó un hombre y comenzó a molestarlos, pidiéndoles que le compartieran las bebidas que ellos consumían. Ante esta situación, los tres jóvenes decidieron marcharse. Dos se fueron en una moto y Suárez, a bordo de la suya. Los testimonios brindados por los testigos del hecho indicaron que los primeros se adelantaron y cuando Suárez se disponía a marcharse fue atacado por un hombre. Se trenzaron en pelea y en medio de la gresca el agresor atacó con un cuchillo a Suárez y se dio a la fuga.
Como pudo, el joven malherido subió a su moto pero a una cuadra perdió el conocimiento, se desvaneció y cayó sobre el asfalto. Minutos después fue trasladado de urgencia al Hospital San Juan Bautista, en donde murió pasado el mediodía.
Personal de la División de Homicidios de la Policía de la Provincia se hizo cargo de la investigación del hecho y 48 horas después llevaron a cabo el arresto de dos sospechosos. Los dos acusados fueron arrestados tras una serie de allanamientos realizados entre ese fatídico domingo y el lunes en viviendas situadas por calle Mota Botello al 1.200, y en 25 de Mayo al 1.500. Ambos debieron participar en una rueda de reconocimiento. Los amigos de Suárez lograron reconocerlos y vincularlos con el asesinato. Ante la novedad, el fiscal de Instrucción Miguel Mauvecín ordenó que los dos sospechosos continúen arrestados, los imputó y además los pasó a calidad de detenidos. Fuentes vinculadas con la investigación indicaron que los amigos de Suárez lo acompañaban al momento de la reyerta y que durante la rueda de reconocimiento señalaron a Brizuela como el autor del ataque, y a Garay como un testigo presencial del hecho. De acuerdo con la investigación, presuntamente Garay habría llegado circunstancialmente al lugar del hecho de sangre y presenció el ataque fatal que terminó con la vida de Suárez. “Colerito” Brizuela les habría exigido que le permitan compartir unas bebidas. Ante la negativa, el hombre habría acuchillado a la víctima en momentos que Garay, presuntamente, concurría al local para efectuar una compra.
Dada la imputación, Brizuela aguardó el debate privado de la libertad en el Servicio Penitenciario Provincial, en Miraflores, Capayán. En tanto que Garay permaneció en libertad. Durante la etapa de investigación, “Colerito” Brizuela fue representado por el abogado Orlando del Señor Barrientos. Garay es patrocinado por Víctor García.
Imputación
En el Código Penal Argentino (CPA), el “homicidio simple” se encuentra estipulado en el artículo 79; se establece que se aplicará una pena “de ocho a 25 años al que matare a otro siempre que en este código no se estableciere otra pena”. “Colerito” Brizuela debe responder como autor y Garay como partícipe secundario. En la indagatoria, “Colerito” se abstuvo de prestar declaración. En aquella oportunidad, el defensor consideró que la acusación de “homicidio simple” no era la calificación adecuada para el caso, ya que de la forma como se dieron los hechos, se trataría de un "homicidio en riña", que tiene una sanción más leve.