Los propietarios del tradicional supermercado "Dar Más”, ubicado en inmediaciones de la UNCA, sufrieron el miércoles a la noche el cuarto asalto en lo que va del año y esta vez los maleantes se llevaron aproximadamente $20.000. José Quintar, propietario de local emplazado sobre Avenida Maestro Quiroga al 350, informó que sucedió aproximadamente entre las 21 y las 21.30, cuando realizaba el cierre de caja para concluir la jornada laboral.
En diálogo con El Ancasti explicó que "un hombre encapuchado y con casco en la cabeza se paró detrás mío y me apoyó en la espalda un cuchillo con mango blanco -como los que usan en las carnicerías-, y me dijo que le dé la plata. Y le di lo que había". Indicó que luego del atraco el sujeto salió corriendo "y yo lo seguí, porque fue lo que me salió hacer en ese momento. ¡Se llevaba la recaudación del día!". Recordó que persiguió al sujeto por calle Manuel Ponferrada hasta la esquina con padre Ramón de la Quintana, donde el maleante subió a una camioneta y se dio a la fuga, presuntamente, con un cómplice que conducía el rodado. Señaló que el perjuicio económico asciende aproximadamente a los $20.000 y manifestó su preocupación por los constantes robos.
"Estamos hartos. Es el cuarto asalto en lo que va del año y ya perdimos la cuenta de cuántas veces nos asaltaron en los 40 años que tiene de existencia el supermercado", agregó.
Destacó que "toda la familia vive del supermercado" y que "de los 57 años que tengo me pasé más o menos 40 años acá adentro, trabajando".
Aseguró que, entre otros hechos de inseguridad registrados en la empresa, "una vez a mi madre la golpearon con un arma en la cabeza para que entregue el dinero; otra vez los mismos clientes intervinieron y ayudaron a reducir al delincuente y con la intervención de la Policía logramos recuperar lo robado". Remarcó que en la historia del supermercado "hemos vivido hechos de mucha violencia", pero "seguimos atendiendo porque es lo que sabemos hacer, de lo que vivimos". Finalmente insistió en que los hechos de inseguridad en la zona "son permanentes", y a modo de ejemplo dijo que a una familiar le arrebataron el teléfono celular en la esquina de Maestro Quiroga y José Figueroa, "a metros de la UNCa, donde permanentemente transitan universitarios y pasan varias líneas de colectivos".
En un recorrido efectuado por la zona, otros vecinos, entre ellos varios comerciantes, coincidieron con los dichos de Quintar y agregaron: "A cada rato hay arrebatos, se escucha el grito, la corrida y luego el llanto, por lo general, de chicas, a quienes le sacaron el teléfono o una cartera".
Ante "los continuos arrebatos de celulares y bolsos, sobre todo a alumnos universitarios que frecuentan diariamente la zona, vivimos sobresaltados todo el tiempo" dijeron.