Lamboy, el empresario de 45 años que fue testigo en el juicio al "rey de la efedrina" Mario Segovia y fue atacado a balazos por sicarios en la ciudad de Rosario, permanecía estable y con asistencia respiratoria en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA). Según confirmó este miércoles el subdirector del Hospital, Germán Camiletti, Lamboy se encuentra con asistencia mecánica respiratoria y estable hemodinámicamente.
"Estamos en un punto en donde la evolución diaria será lo que determinará el pronóstico de salud de esta persona", comentó el subdirector.
Camiletti realizó un raconto del hecho que tuvo por protagonista a Lamboy: "El paciente ingresó en estado grave por múltiples heridas de arma de fuego en piernas, tórax y abdomen. A los pocos minutos, esta persona fue operada por médicos de los servicios de cirugía, traumatología y urología". Además, agregó: "No hubo ningún cambio negativo desde el pos operatorio hasta el momento. Se mantiene su estabilidad conectado a un sistema de respiración".
El empresario fue atacado este martes a balazos cuando salía con dos personas de desayunar de un bar ubicado en Wilde al 1800, de Rosario y fue operado durante varias horas en el HECA. Unos minutos antes había dejado a sus hijos en el Colegio San Bartolomé, ubicado justo enfrente del bar al que había ido a desayunar.
Los sicarios efectuaron unos 20 disparos, de los cuales nueve dieron en la víctima y hasta el momento no había detenidos y tampoco una hipótesis clara en torno al ataque. Tras el hecho, el hombre fue trasladado al Hospital con una herida en el tórax, dos en abdomen y seis en las piernas, la parte que quedó más al descubierto, ya que el hombre, alcanzó a guarecerse bajo las ruedas de su camioneta Dodge RAM. Según informó el portal del diario La Capital, un balazo le perforó la vejiga y otro le rozó el corazón que le provocó un neumotórax, y sufrió una fractura de fémur y perforación en el duodeno.